El Monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, viajó a Roma para participar de las exequias y la sepultura del Papa Francisco, que serán multitudinarias.
Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, compartió un video desde la Basílica de San Pedro.
El Monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, viajó a Roma para participar de las exequias y la sepultura del Papa Francisco, que serán multitudinarias.
El religioso compartió esta mañana un video en sus redes sociales con un mensaje para los mendocinos: "Querida arquidiócesis de Mendoza, desde la Basílica de San Pedro, a punto de celebrar la santa misa, en Sufragio por el eterno descanso del Papa Francisco, deseo hacerles llegar un saludo afectuoso y fraterno. También asegurándoles haber traído la acción de gracias del pueblo mendocino y también las necesidades para que él ahora interceda por nosotros", destacó.
El 21 de abril, el monseñor encabezó una misa en la Catedral de Nuestra Señora de Loreto, para despedir al Papa Francisco, donde resaltó el legado del pontífice argentino: su cercanía con los que sufren, su compromiso con la paz y el cuidado de la casa común. “Hoy es tiempo de cuidar y multiplicar ese legado”, expresó el arzobispo ante una iglesia colmada.
Antes de viajar a Roma, Colombo compartió un texto donde expresó su "gratitud" por la participación de los fieles "en la sentida celebración de ayer, donde juntos dimos gracias a Dios por la vida y ministerio del Santo Padre" y añadió: "Sé que muchos que no pudieron llegar por la distancia geográfica, se unieron estrechamente a nosotros en distintas celebraciones que tuvieron lugar a lo largo de toda la geografía arquidiocesana".
"Me llevo en el corazón, y me acompañarán en mi peregrinación a Roma, los rostros de tantos sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos y religiosas, seminaristas, catequistas, voluntarios de Caritas, misioneros, ministros, familias enteras que, con lágrimas en los ojos, nos uníamos con emoción en una fervorosa oración común por el eterno descanso de quien ahora nos precede en el camino al encuentro con el Señor. ¡Gracias, muchas gracias, por esta profunda y esperanzadora experiencia eclesial de fe y amor!", añadió Colombo.