Con la llegada del invierno, aumentan los casos de intoxicación por monóxido de carbono en Mendoza, un gas altamente tóxico, invisible e inodoro que puede provocar desde síntomas leves hasta la muerte si no se detecta a tiempo. En lo que va de 2025, hospitales de la provincia han atendido a varias personas afectadas, incluyendo niños.
Embed - PREVENIR SALVA VIDAS
¿Qué es el monóxido de carbono y por qué es tan peligroso?
El monóxido de carbono (CO) es un gas que se genera por la combustión incompleta de gas natural, leña, carbón o kerosene. Al ser imposible de percibir por los sentidos, su acumulación en ambientes cerrados puede pasar desapercibida.
Una vez inhalado, impide que el oxígeno se transporte en la sangre, lo que afecta rápidamente al cerebro y otros órganos vitales. Los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono incluyen:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Náuseas
- Vómitos
- Somnolencia
- Confusión
- En casos graves, pérdida de conocimiento y muerte
Casos recientes en Mendoza
El Ministerio de Salud y Defensa Civil alertan que estos episodios se repiten todos los años, por lo que reforzar las medidas de prevención es clave para adelantarse a muertes evitables.
Cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono
Para evitar riesgos, se recomienda:
- Instalar y revisar artefactos a gas con gasistas matriculados
- Asegurar ventilación permanente en los ambientes calefaccionados
- Evitar el uso de braseros o cocinas como fuente de calefacción
- Controlar que la llama de los artefactos sea siempre azul
- Instalar detectores de monóxido de carbono
También es importante no obstruir rejillas de ventilación y apagar estufas o braseros antes de dormir.
¿Qué hacer ante una intoxicación?
Si se sospecha la presencia de monóxido de carbono:
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Ventilar de inmediato el ambiente (abrir puertas y ventanas).
Apagar todos los artefactos a gas.
Retirar a las personas del lugar afectado.
Llamar de inmediato al 911 o acudir a un centro de salud.
Un riesgo invisible pero prevenible
Desde el Gobierno de Mendoza recuerdan que la prevención salva vidas. La correcta instalación y mantenimiento de los artefactos a gas, junto a una ventilación adecuada, pueden marcar la diferencia entre un invierno seguro y una tragedia evitable.