Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) registraron una nueva caída en julio, reflejando el impacto de un consumo retraído y una economía doméstica tensionada. Según el Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el retroceso fue del 2% interanual a precios constantes, mientras que la comparación mensual mostró una baja aún más pronunciada del 5,7%. Ni el aguinaldo ni las vacaciones de invierno ni las promociones especiales salvaron las ventas minoristas.
Durante julio, las ventas en los distintos rubros estuvieron condicionadas por factores económicos que limitaron el consumo, como el endeudamiento de los hogares, el uso restringido del crédito y el aumento de los costos operativos. Para sostener la actividad, los comercios recurrieron a promociones, cuotas sin interés y descuentos, mientras que en algunos casos se incorporaron servicios como entregas a domicilio o venta online. Las compras se concentraron en productos de primera necesidad y montos bajos, con una fuerte planificación del gasto, señala la CAME. Durante julio, las ventas en los distintos rubros estuvieron condicionadas por factores económicos que limitaron el consumo, como el endeudamiento de los hogares, el uso restringido del crédito y el aumento de los costos operativos. Para sostener la actividad, los comercios recurrieron a promociones, cuotas sin interés y descuentos, mientras que en algunos casos se incorporaron servicios como entregas a domicilio o venta online. Las compras se concentraron en productos de primera necesidad y montos bajos, con una fuerte planificación del gasto, señala la CAME.
Señala el informe de la entidad que "se registraron variaciones puntuales en el movimiento comercial vinculadas al cobro del aguinaldo y el turismo por las vacaciones de invierno, aunque sin alterar la tendencia general".
Rubros en baja y consumo contenido
El informe de CAME detalla que solo tres de los siete rubros relevados lograron escapar a la tendencia negativa. “Perfumería” lideró con un crecimiento interanual del 1,8%, seguido por “Farmacia” (0,9%) y “Alimentos y bebidas” (0,4%). En contraste, “Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles” sufrió la mayor caída con un 6,7%, mientras que “Textil e indumentaria” retrocedió un 5,1%, “Calzado y marroquinería” un 2,5% y “Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción” un 1,9%.
El consumo estuvo marcado por una fuerte planificación del gasto, con foco en productos de primera necesidad y montos bajos. Los hogares enfrentaron restricciones de crédito, endeudamiento y aumentos en los costos operativos, lo que obligó a los comercios a implementar estrategias como cuotas sin interés, descuentos y venta online para sostener la actividad.
Percepción de los comerciantes
En cuanto a la percepción de los comerciantes, el 57,9% indicó que la situación económica de su negocio se mantuvo igual que el año anterior, mientras que un 30% afirmó que empeoró, cifra que creció 2,5 puntos respecto al mes previo. De cara al futuro, el 49,2% cree que la situación mejorará en el próximo año, aunque también aumentó el número de quienes esperan un escenario más adverso: el 10,1% considera que su situación empeorará.
Aunque el cobro del aguinaldo y el turismo invernal aportaron algo de movimiento, no lograron revertir la tendencia general de desaceleración. El comercio pyme sigue navegando un contexto complejo, donde cada punto porcentual cuenta y las estrategias de adaptación se vuelven clave para sostener la actividad.