La actividad del volcán Planchón-Peteroa, ubicado en el sur mendocino con el límite con Chile, sigue siendo una preocupación. Monitoreado y bajo alerta amarilla, desde el municipio de Malargüe siguen atentos a todos los acontecimientos para prevenir cualquier contratiempo, sobre todo por posible contaminación del agua.
Hace unos días, funcionarios del área de Protección Civil y Gestión Ambiental de la comuna acompañaron las tareas que realizan los especialistas del SEGEMAR, por ejemplo, sobre todo en las zonas donde los puesteros llevan sus animales a lo que se conoce como veranada (comer pasto y tomar agua de ríos o afluentes).
Uno de los mayores peligros que existe es que el volcán entre fuerte en erupción y se expandan las cenizas, perjudicando no sólo la salud de las personas, sino también del ganado.
Otro punto que destacaron los funcionarios del municipio de Malargüe fue el estudio que se hace sobre el agua, donde se analizan parámetros fisicoquímicos, como así también se miden los gases que emite el volcán,
como el dióxido de azufre, ácido sulfhídrico y dióxido de carbono.
Continúa el alerta amarilla en la zona
Según los datos que entregan organismos como el SEGEMAR o el OAVV, se mantiene el alerta amarilla para el volcán Planchón- Peteroa.
Esta denominación indica que existen movimientos del complejo volcánico pero que, por el momento, la actividad, que pueden ser sismos o fumarola de cenizas, no reviste mayor peligro para las comunidades cercanas, como Las Loicas, Las Leñas o la misma ciudad de Malargüe.