El automovilismo mendocino recibió una noticia que ilusiona: Bernardo Llaver está a un paso de cumplir el sueño de competir en la categoría más popular del país. Tras finalizar en el tercer puesto del campeonato de Turismo Carretera 2000, el piloto de San Martín obtuvo la licencia oficial de la ACTC para ascender al Turismo Carretera (TC).
Sin embargo, para que el rugido del motor sea una realidad en 2026, Berni debe superar primero el obstáculo más complejo: el armado del presupuesto.
Un Ford Mustang: la apuesta de nueva generación
Según pudo averiguar SoloTC, el desembarco de Llaver en la "máxima" no sería con cualquier auto. El mendocino podría subirse a un Ford Mustang, uno de los modelos que lideran la transformación tecnológica de la categoría.
Aunque el reglamento para debutantes suele exigir marcas como Dodge o Torino, Llaver contaría con un permiso especial de la ACTC para competir directamente con el modelo del óvalo. "La idea es estar, pero hoy el foco principal está puesto en el trabajo presupuestario", le confió el piloto a los medios nacionales, dejando en claro que su equipo técnico ya se mueve para cerrar los números.
El camino del mérito: ¿por qué Llaver tiene el pase?
El reglamento de la ACTC otorga ascensos directos a los campeones y subcampeones del TC2000. Como Agustín Canapino y Facundo Ardusso ya poseen sus licencias de TC, el cupo de ascenso recayó por derecho deportivo en manos de Llaver. A sus 38 años y con una vasta experiencia en categorías nacionales, el piloto del Este mendocino llega en su mejor momento profesional para enfrentar este desafío.
El antecedente de Berni en la ACTC
No sería la primera vez que Llaver compite bajo la órbita de la entidad teceísta. Hace 11 años, en la temporada 2015, disputó una decena de carreras en el TC Pista a bordo de un Ford Falcon. Hoy, una década después, busca capitalizar toda esa experiencia para consolidarse como el gran representante de Mendoza en la elite del automovilismo argentino.