Finalissima 2026: por qué Argentina no jugará en España y cuáles son las 3 sedes que propuso Conmebol
La Finalissima entre Argentina y España finalmente se cancelóRedes
La Finalissima entre Argentina y España finalmente se cancelóRedes
La Finalissima entre Argentina y España finalmente se cancelóRedes
La Finalissima entre Argentina y España finalmente se cancelóRedes
La tensión entre los escritorios de Luque, Viamonte y Nyon llegó a su punto máximo. Este viernes, tras una reunión clave, Chiqui Tapia y Alejandro Domínguez (presidente de Conmebol) ratificaron una postura inamovible: Argentina no jugará la Finalissima en España.
El malestar estalló cuando la UEFA, haciendo uso de sus derechos organizativos para esta edición, pactó con Florentino Pérez que el Santiago Bernabéu fuera el escenario del encuentro. ¿El problema? La falta de consulta previa y, fundamentalmente, el beneficio de localía absoluta para la selección española, algo que en la AFA consideran "inadmisible" para un duelo de carácter neutral.

Ante la negativa de pisar suelo español, Domínguez viajó expresamente a Argentina para respaldar a Tapia. Esta misma tarde, le presentarán a la UEFA un abanico de tres opciones alternativas para destrabar el conflicto y que el trofeo se ponga en juego en territorio europeo, pero bajo condiciones de equidad:
El pedido de Tapia de jugar en la cancha de River fue, en realidad, un dardo retórico hacia España. "Si ellos quieren imponer su localía, yo pido la mía", deslizó el dirigente. Sin embargo, la opción es inviable: el 27 de marzo (fecha del partido) el estadio estará ocupado por el recital de AC/DC.
Mientras los dirigentes discuten sedes, en el predio de Ezeiza reina la preocupación. Para Lionel Scaloni, estos partidos son el "filtro final" para la lista del Mundial 2026. Si la Finalissima se cancela por falta de acuerdo a solo dos semanas de la fecha, el cuerpo técnico se quedará sin su prueba de fuego más exigente.
A esto se suma que el amistoso pactado contra Qatar para el 31 de marzo está en stand-by. La crisis bélica en Medio Oriente obligó a suspender el fútbol en aquel país, dejando al estadio Lusail -tierra santa para la Scaloneta- fuera del mapa deportivo por el momento.
El reloj corre y la incertidumbre crece. Argentina quiere jugar, pero no está dispuesta a regalar la localía en un escritorio.