La cruda reflexión del DT de Gimnasia: por qué el Lobo se quedó sin nafta ante la jerarquía de San Lorenzo
Ariel Broggi, DT de Gimnasia.Santiago Tagua / ElEditor Mendoza
Ariel Broggi, DT de Gimnasia.Santiago Tagua / ElEditor Mendoza
Ariel Broggi, DT de Gimnasia.Santiago Tagua / ElEditor Mendoza
Ariel Broggi, DT de Gimnasia.Santiago Tagua / ElEditor Mendoza
En el fútbol argentino, donde los entrenadores suelen blindarse con excusas o polémicas arbitrales, lo de Ariel Broggi fue una bocanada de honestidad brutal. Tras la derrota de Gimnasia frente a San Lorenzo, el DT del Lobo dio la cara y, lejos de esquivar los cuestionamientos, le dio la razón a la crítica por la demora en las variantes.
El equipo mendocino hizo un desgaste enorme en el primer tiempo, pero se quedó "sin nafta" en el complemento y el Ciclón, con el oficio que le da la categoría, no perdonó. La efectividad de la visita fue el puñal que dejó al Mensana con las manos vacías en esta segunda fecha del Torneo Apertura.
El momento más tenso de la charla con los medios se transformó en un contenido viral. Ante la consulta de una periodista sobre la tardanza en los ingresos de jugadores como Luciano Cingolani, Broggi rompió el libreto tradicional.
"Sí, sí, puede ser. Es válido también. Yo estoy de acuerdo con vos, que capaz que en ese sentido hubiera hecho los cambios antes", soltó el entrenador, asumiendo la responsabilidad del bache futbolístico del segundo tiempo. Sin embargo, el técnico explicó que la decisión no fue caprichosa, sino que responde a un plantel que todavía está "atado con alambre" desde lo físico:
Para Broggi, el proceso de adaptación a la Primera División después de años en la Primera Nacional es el mayor desafío. "Somos un equipo en construcción. La derrota la atribuyo al gol; un rival de tanta jerarquía no necesita diez situaciones para lastimarte", analizó con lucidez.
Pese a la bronca, el DT rescató la imagen del equipo en la primera mitad: "Dimos la cara ante un rival que juega junto hace tiempo". La falta de puntería en el área propia y ajena terminó siendo la diferencia, pero la actitud de reconocer los fallos marca un camino claro para lo que viene.
Con tres puntos en dos presentaciones (tras el debut ganador ante Central Córdoba), Gimnasia sabe que el margen de error en la elite es mínimo. La autocrítica de Broggi no solo calma las aguas con la hinchada, sino que le pone presión al plantel para ajustar los detalles físicos de cara a la próxima fecha.