Con la cuenta regresiva en marcha hacia el Mundial, cada detalle físico de las grandes figuras es seguido con lupa por selecciones y cuerpos técnicos. En ese contexto, el duelo entre Barcelona y Celta de Vigo por la fecha 33 de La Liga dejó una noticia que sacudió tanto a España: la lesión de Lamine Yamal.
El episodio más preocupante ocurrió sobre el cierre del primer tiempo en el Camp Nou. Yamal, una de las grandes promesas del fútbol europeo y pieza clave en el futuro de la selección española, protagonizó una jugada individual dentro del área, donde fue derribado tras una dura infracción del defensor Yoel Lago. El árbitro José Luis Munuera Montero no dudó en sancionar penal.
El propio Yamal asumió la responsabilidad desde los doce pasos y definió con precisión, cruzando el remate para convertir. Sin embargo, lo que siguió tras el gol encendió todas las alarmas: lejos de celebrar, el joven delantero miró inmediatamente hacia el banco de suplentes y realizó el gesto inequívoco de pedir el cambio. Segundos después, se desplomó sobre el césped.
El diagnóstico que preocupa a España
El cuerpo médico del Barcelona ingresó rápidamente para asistirlo, mientras la preocupación crecía tanto en el estadio como en los cuerpos técnicos internacionales. Finalmente, Yamal abandonó el campo por sus propios medios, caminando hacia el vestuario, un detalle que llevó algo de tranquilidad inicial.
No obstante, según informó el medio Mundo Deportivo, el diagnóstico preliminar apunta a una posible rotura en el isquiotibial izquierdo. De confirmarse, el tiempo estimado de recuperación sería de al menos cinco semanas, un plazo que lo dejaría al límite en su preparación para el Mundial 2026.