Mientras continúa vigente a los 38 años y se prepara para una temporada exigente con el Inter Miami, Lionel Messi ya piensa en lo que vendrá después de su retiro del fútbol profesional. El capitán de la Selección Argentina confirmó que no se imagina como entrenador y reveló cuál es el rol que más le atrae.
“Técnico no me veo. Manager me gusta, pero prefiero ser propietario”, afirmó el ganador de ocho balones de oro en una entrevista con Luzu TV junto a Nicolás Occhiatto y Diego Leuco.
Messi explicó que su idea es encarar un proyecto propio y apostar al desarrollo de jóvenes futbolistas. “Me gustaría tener mi propio club, hacerlo crecer desde abajo y darles oportunidades a los chicos”, señaló.
"Si tengo que elegir por dónde ir, es por ahí”, explicó el 10.
De esta manera, el campeón del mundo comenzó a delinear su futuro fuera de las canchas, sin alejarse del fútbol y con una visión enfocada en la formación y el crecimiento institucional.
El lado más humano de Messi
En otro tramo de la entrevista, el 10 reveló que no hace terapia y que suele guardarse todo: “Soy muy de comerme solo los problemas. Cuando algo me afecta, me bloqueo y me cuesta salir. El que logra sacarme de eso es Mateo, es uno de los pocos”.
Otro aspecto desconocido de su personalidad es su obsesión por el orden. Messi contó que acomoda la ropa por colores, que no le gusta que le muevan sus cosas y que necesita saber dónde está cada objeto. “Soy un obsesionado por el orden, más que Antonela. Es más: la cambié yo a ella, que al principio era un desastre”, bromeó.