El deporte argentino vuelve a lo más alto de la mano de uno de sus embajadores más grandes. Gustavo Fernández escribió una página imborrable en el Abierto de Australia al consagrarse campeón en dobles adaptado. Con este triunfo, alcanzó el ansiado "Grand Slam", al haber ganado al menos una vez los cuatro torneos más importantes.
En una final que rozó la perfección, Fernández y su compañero japonés Tokito Oda aplastaron a la dupla conformada por el español Daniel Caverzaschi y el neerlandés Ruben Spaargaren (máximos favoritos al título) con un contundente 6-2 y 6-1.
Un monólogo en la pista
El partido fue una exhibición de potencia y coordinación. En apenas una hora y cinco minutos, el argentino y el nipón desactivaron cualquier intento de resistencia de sus rivales. La jerarquía de Fernández en la red y la movilidad de Oda fueron demasiado para los preclasificados número uno, que nunca pudieron entrar en ritmo de juego.
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El club de los elegidos: ¿Qué significa el Grand Slam carrera?
Para el "Lobito", esta victoria representa entrar en un selecto grupo de deportistas que poseen los cuatro trofeos de Grand Slam en sus vitrinas. Con la conquista de este Australian Open 2026, completa el rompecabezas de su carrera, sumando este trofeo a sus cinco títulos de Grand Slam en singles. En la modalidad de dobles, Gustavo ya ostentaba:
- Wimbledon: 2015 y 2022.
- Roland Garros: 2019.
- US Open: 2025.
Amigos y rivales: la curiosidad de la jornada
La jornada en Melbourne tuvo un tinte cinematográfico. Apenas unas horas antes de levantar el trofeo juntos, Fernández y Oda se enfrentaron en la semifinal de singles. En ese duelo, la victoria fue para el joven japonés de 19 años por 6-1 y 7-6(2). A pesar de la derrota individual, el argentino demostró su profesionalismo y templanza para salir a la cancha poco tiempo después, unirse a su verdugo y terminar festejando un título histórico para el tenis nacional.
Un legado que no deja de crecer
A sus 32 años, el cordobés sigue demostrando que su vigencia es absoluta. Su capacidad para reinventarse y mantenerse en la elite del tenis adaptado lo consolida no solo como un referente de su disciplina, sino como uno de los atletas más importantes de la historia argentina. Desde hoy, el Lobito tiene cartón lleno. Los cuatro grandes ya saben lo que es ver la bandera argentina en lo más alto gracias a su talento y resiliencia.