El Australian Open acaba de escribir una de sus páginas más doradas. En un Melbourne Park que se rindió a sus pies, Carlos Alcaraz derrotó a Alexander Zverev en un partido que desafió todos los límites. No fue solo un pase a la final: fue la semifinal más larga jamás disputada en este torneo, superando un registro que parecía imbatible.
El marcador final de 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5 refleja la paridad de una batalla que se extendió por 5 horas y 27 minutos. Con este tiempo, Alcaraz y Zverev superaron las 5 horas y 14 minutos que Rafael Nadal y Fernando Verdasco protagonizaron en aquella mítica semifinal de 2009.
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Carlos Alcaraz, una máquina de romper récords
Más allá del cronómetro, "Carlitos" sigue devorando la historia del tenis. Con 22 años y 272 días, el murciano se transformó en el tenista más joven de todos los tiempos en llegar a la final de los cuatro Grand Slams (Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open), superando la marca que ostentaba el estadounidense Jim Courier desde 1993. El choque ante el alemán se posicionó además como el tercer partido más largo de la historia del torneo, solo por detrás de:
- Djokovic vs. Nadal (2012): 5 horas y 53 minutos.
- Murray vs. Kokkinakis (2023): 5 horas y 45 minutos.
El camino a la octava final
Para Alcaraz, esta será su octava final de Grand Slam, una cifra asombrosa para su corta edad. Su efectividad en definiciones es de temer, aunque viene de una espina clavada en 2025, cuando cayó en la final de Wimbledon ante Jannik Sinner. Ahora, por primera vez, buscará levantar el trofeo en el cemento australiano, el único "grande" que le faltaba en su currículum de finales.
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¿Qué sigue para Alcaraz?
Tras el desgaste extremo, el español tendrá que recuperar piernas para el duelo decisivo. Su rival saldrá del choque de titanes entre el actual monarca, Novak Djokovic, y el siempre peligroso Jannik Sinner. La final de Australia no solo pondrá en juego el trofeo, sino la ratificación de que el recambio generacional ya no es una promesa, sino una realidad absoluta liderada por el joven de El Palmar.