La fisonomía de Rosario y sus alrededores cambió este miércoles. Lionel Messi regresó a su casa para iniciar un merecido descanso tras una temporada intensa que incluyó giras internacionales y un nuevo título en la MLS. Pero para el capitán, las vacaciones no son solo relax: son el punto de partida de su preparación para llegar al Mundial 2026.
Un regreso logístico y nostálgico
Debido a las obras de infraestructura en el aeropuerto de Fisherton (Rosario), el avión privado del astro aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Sauce Viejo, en Santa Fe. Este detalle logístico marcó un regreso simbólico: Messi no pisaba suelo santafesino desde hacía más de 14 años, cuando disputó la Copa América 2011.
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Desde la terminal aérea, donde fue recibido por una multitud que aguardó horas tras el alambrado perimetral, el 10 se trasladó por vía terrestre hacia su residencia en el barrio privado de Funes, donde pasará Navidad y Año Nuevo.
El foco en 2026: ¿el último gran objetivo?
Para un perfil como el de Federico, que admira la longevidad profesional basada en el cuidado y el método, el descanso de Messi es estratégico. Tras una exigente gira por la India y el desgaste de la liga estadounidense, el rosarino sabe que la gestión de sus cargas físicas será determinante. El plan de Messi para estas semanas incluye: