A 25 años de una de las noches más gloriosas en la historia de Boca Juniors, acaso la victoria más importante para muchos hinchas: la conquista de la Copa Intercontinental 2000, cuando el equipo dirigido por Carlos Bianchi derrotó al poderoso Real Madrid en Tokio.
En el nuevo aniversario, el “Virrey” recordó aquella gesta en una entrevista con el Canal de Boca y reveló cuál fue, según él, la verdadera clave del triunfo.
Bianchi rememoró el exigente viaje que afrontó el plantel para llegar a Japón: “Llegamos allá y estábamos todos cansados, habíamos hecho más de 30 horas de viaje. Dejamos los bolsos y salimos a caminar dos horas. Pleno invierno. Acá salíamos del pleno verano”, describió, aludiendo al brusco cambio de clima y horario que debieron afrontar apenas pisaron Tokio.
La charla que hizo ganar a Boca
Lejos de destacar cuestiones tácticas o estratégicas, Bianchi fue contundente al señalar qué fue lo más importante en la antesala de aquella final inolvidable: “El día anterior al partido tuvimos una linda charla, que fue lo más importante. No tanto lo táctico o la manera en la que teníamos que jugar, sino la charla”, expresó.
Según el exentrenador, el enfoque mental del grupo fue determinante para enfrentar a una de las potencias del fútbol mundial. Bianchi subrayó la madurez del plantel que venía trabajando con él desde mediados de 1998.
“Era un plantel con el que estábamos desde junio del ‘98, faltaban tres componentes de cuando comenzamos: Samuel, Arruabarrena y Cagna, que se habían ido. Y creo que comprendieron muy bien que estaban ante una ocasión única”, sostuvo.
El Virrey destacó que, tras más de dos años de trabajo, el equipo entendió la magnitud del desafío y la importancia del factor emocional. “Hubiese sido una pena que no comprendieran después de dos años y medio de trabajo qué era lo más importante. Otra vez más fueron inteligentes”, elogió.