El Turismo Carretera puso fin a su Etapa Regular con una muy entretenida carrera en Buenos Aires. El triunfo quedó en manos de Agustín Canapino quien con su Camaro, ha demostrado estar por encima del resto en esta parte del certamen y es serio candidato a ganar su quinta corona en la máxima.
Pero una de las preguntas que se hacen los fanáticos es por qué comienza la Copa de Oro en la cima si no fue el ganador del primer tramo del año, y la respuesta es sencilla. El representante del Canning Motorsport arranca con 16 unidades producto de sus victorias (Concepción del Uruguay y Buenos Aires). mientras que Marcelo Agrelo (Toyota Camry), el mejor de la ER, quedó por detrás sumando los 15 puntos que se le otorgan por dominarla. Al no poseer triunfos, tendrá solamente esa suma a su favor.
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Es que, por reglamento, cada victoria lograda en las primeras diez carreras serán 8 puntos a favor si el piloto consigue entrar a la Copa. Canapino lo hizo y esa es la razón por la que tiene una unidad más que el nacido en Comodoro Rivadavia. Mauricio Lambiris, Mariano Werner (los dos con Mustang) y Otto Fritzler (Toyota), otros que festejaron en este tramo, arrancarán con ocho. El resto de los clasificados la comenzará en cero.
¿Cómo quedó Julián Santero?
El mendocino Julián Santero, que tuvo un domingo para el olvido, sigue sin poder ganar y tendrá que arrancar de atrás en el mini torneo, al igual que Juan Martín Trucco (Dodge Challenger), Germán Todino, y Jeremías Olmedo (amboscon Ford Mustang); Valentín Aguirre, Santiago Mangoni y Christian Ledesma (Chevrolet Camaro).
Una de las principales novedades para esta fase final es que todos los pilotos competirán sin lastres. Quienes cargaban kilos por sus triunfos en la Etapa Regular, comenzarán la Copa descargados a cero. Además, no se sumarán kilos por victoria durante esta instancia. Con este escenario, los 12 protagonistas de la Copa de Oro encararán las últimas cinco fechas en igualdad de condiciones, lo que promete una definición tan ajustada como impredecible.