El costo de la construcción en el Gran Buenos Aires subió 3,1% durante mayo de 2025, según el INDEC. El aumento fue impulsado principalmente por la suba de la mano de obra (5,9%), y por el encarecimiento de servicios esenciales. En el año, el índice acumula un alza del 7,6%. ¿Cómo impacta en Mendoza?
Aumentos salariales y tarifas empujaron el índice
El informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que el incremento del 3,1% en el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en mayo se debió a tres factores clave: los salarios del sector, los gastos generales y, en menor medida, los materiales.
El capítulo “Mano de obra” fue el de mayor incidencia: subió un 5,9% mensual, explicado por el nuevo acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), homologado el 3 de junio. Esto también impactó en “Gastos generales”, que aumentaron 2%, ya que incluye conceptos como el sereno, que está sujeto al mismo convenio laboral.
Además, se aplicaron actualizaciones en las tarifas de electricidad y servicios de agua, cloaca y gas, autorizadas por el ENRE, ENARGAS y la Secretaría de Obras Públicas. Estos ajustes impactaron directamente en los gastos operativos de las obras.
Cómo impacta el costo de construcción en Mendoza
En Mendoza, el índice de precios al consumidor del sector construcción también mostró un comportamiento similar al de Buenos Aires. Según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para la construcción en el Gran Mendoza subió un 1,7% en mayo. Esta variación acumula un incremento del 11,9% en lo que va del año y del 41,6% interanual.
El capítulo “Vivienda y servicios básicos” mostró un leve incremento del 0,2% en comparación con abril, mientras que los gastos vinculados a “Equipamiento y mantenimiento del hogar” crecieron un 1,2%. En este contexto, los costos de materiales y la mano de obra especializada continúan siendo los principales factores que encarecen los proyectos en ejecución.
La tendencia en Mendoza sugiere que, a pesar de cierta desaceleración inflacionaria en algunos rubros, el costo de edificación sigue siendo un desafío para desarrolladores, constructores y propietarios. La situación se complejiza con el encarecimiento del financiamiento y la baja en el ritmo de nuevas obras, lo que plantea la necesidad de políticas activas para sostener la actividad en el segundo semestre de 2025.
Materiales con precios más estables y bajas puntuales
Volviendo a Gran Buenos Aires, a diferencia de los servicios y la mano de obra, el capítulo “Materiales” tuvo un incremento marginal del 0,5%. Entre los productos que más aumentaron figuran los muebles de cocina (+2,8%), piezas de carpintería (+2,7%) y griferías (+2%). En cambio, algunos insumos bajaron: las pinturas (-3,1%), los tableros eléctricos (-2,7%) y las electrobombas (-1,7%).
Por ítems de obra, los mayores aumentos se dieron en “Albañilería” (5,1%), “Estructura” (4,2%) y “Carpintería metálica y herrería” (2,7%). En contraste, hubo caídas en “Pintura” (-1,8%) y “Instalación eléctrica” (-0,8%).
Acumulado anual y perspectivas
Con estos números, el ICC acumula un alza del 7,6% en lo que va de 2025 y una variación interanual del 33,5%. El mayor aumento acumulado corresponde al rubro “Gastos generales” (+10,4%).
Si bien la inflación en materiales se mantiene contenida, los ajustes en tarifas reguladas y los acuerdos paritarios seguirán incidiendo en los costos del sector. Esto podría trasladarse a mayores precios en las obras privadas y en la vivienda nueva durante el segundo semestre del año.