El barril de petróleo Brent se afirma por encima de los US$100 lo que acrecienta la preocupación por el impacto de los combustibles en la Argentina y su consecuencia inflacionaria. La cotización alcanzó este miércoles los US$108, lo que implica un alza de 4,5%. Si bien el CEO de YPF, Horacio Marín, prometió que no se produciría cimbronazos en los precios de los combustibles en el país, lo concreto es que en dos semanas aumentaron 10%.
Este alza pega de lleno en la inflación que de acuerdo a las mediciones privadas vuelve a situarse cerca de 3% para marzo. Esto es porque el precio de la nafta y los demás combustibles son el primer eslabón de una cadena que termina en la góndola pero atraviesa el transporte y toda la logística de los bienes de consumo.
En un contexto de bloqueo del Estrecho de Ormuz, los precios del petróleo se mantienen en la zona de los US$100 en el comienzo de la semana mientras empieza a hacerse efectiva la liberación de barriles de las reservas de más de 30 países. El Brent, referencia para Europa, avanza durante esta jornada 0,13%, cotizando a 103,28 dólares por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) de referencia en Estados Unidos cede un 1,66% y se ubica en 97,07 dólares por barril.
Ambos índices de referencia se revalorizan más de un 60% en lo que va del 2026, ante el impacto de la guerra en Medio Oriente en los mercados energéticos, que ven reducida su capacidad de abastecimiento por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Trump pide destrabar la circulación de petróleo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia a los aliados de la OTAN, asegurando que se enfrentarán a un futuro “muy sombrío” si no colaboran con Washington para desbloquear el estrecho de Ormuz.
“Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí. Si no hay respuesta, o si la respuesta es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”, aseguró Trump.
Además, advirtió que si fuera necesario, Washington podría lanzar ataques adicionales contra la isla de Jark, donde se asienta infraestructura clave para la exportación del petróleo iraní y desde la que se gestiona el 90 % del total de las exportaciones de crudo del país.