¡A los botes!

Los financistas más grandes del mundo recomiendan acuñar ganancias y salir de Argentina

-Los bancos que mueven los mercados no creen que Milei pueda pagar la deuda.

-El clima en los mercados entró en fase de alerta sobre los activos argentinos.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
5 de marzo de 2026 - 19:15

Seis de las entidades de inversión más influyentes del mundoCiti, JP Morgan, Bank of America, Barclays, Wells Fargo y BofA Securities— emitieron reportes coincidentes en los que recomiendan a sus carteras de clientes reducir de inmediato la exposición a la deuda soberana argentina. El consejo generalizado apunta a tomar ganancias rápidas y adoptar una postura de estricta cautela.

Los motivos del desencanto de las calificadoras con la Argentina son las dudas estructurales sobre la verdadera capacidad de pago del país.

La primavera financiera que rodeó a los activos de la Argentina en los últimos meses parece haber encontrado un freno abrupto en los principales centros neurálgicos de las finanzas globales.

Señales del mundo

El diagnóstico que circula hoy por las oficinas de Wall Street resulta una idea sumamente incómoda para el Gobierno nacional. Si bien los analistas internacionales afirman mantener un interés sostenido sobre el programa económico impulsado por el presidente Javier Milei, la advertencia central es ineludible: la Argentina fue un negocio financiero altamente lucrativo recientemente, pero se erige hoy como el mercado emergente más frágil y expuesto ante cualquier cambio abrupto en el humor global.

wall street

La recomendación más directa provino del informe emitido por Bank of America, bajo un título que no dejó lugar a dobles lecturas: "Close position in GD35". La instrucción específica es cerrar posiciones de manera inmediata en el emblemático bono argentino GD35, con vencimiento en el año 2035. La lógica detrás de esta jugada de mercado es netamente financiera: los títulos de deuda experimentaron una fuerte suba y aquellos fondos que ingresaron tempranamente ya han capturado la mayor parte del rendimiento, haciendo prudente una retirada táctica. Paradójicamente, el mismo documento aclara luego, de manera algo contradictoria, que la entidad mantiene una visión constructiva sobre la deuda.

Las alarmas encendidas por estas instituciones se fundamentan en variables macroeconómicas preocupantes. El pilar principal es la debilidad de las reservas internacionales. Aunque el balance oficial del Banco Central de la República Argentina (BCRA) exhibe reservas brutas por encima de los 46.000 millones de dólares, los auditores realizan un ajuste descontando pasivos como el intercambio de divisas (swaps), los encajes de depósitos y otras obligaciones. Bajo este prisma, las reservas netas permanecen estancadas en un preocupante terreno rojo, calculadas en 15.000 millones de dólares negativos. A esto se suma una controversia referida al oscuro destino del oro físico del BCRA. Operadores del mercado calculan que cerca de 6.000 millones de dólares en metal poseen una localización difusa en la contabilidad pública, lo que vuelve la posición del país aún más vulnerable.

El Cepo que incomoda

Por otra parte, la continuidad del cepo cambiario es vista como una barrera excluyente. Los fondos internacionales ponen como condición imperativa levantar las restricciones al movimiento de capitales, un reclamo en sintonía con las críticas que el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, dirige a Milei.

cavallo.webp
Domingo Cavallo, exministro de Economía de Menem y De La Rúa.

Domingo Cavallo, exministro de Economía de Menem y De La Rúa.

Esta percepción de vulnerabilidad fue incluso validada por un reciente análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A la asfixia monetaria se acoplan crecientes tensiones sectoriales y políticas. Los grandes bancos dudan que el sector agropecuario decida liquidar de manera masiva los dólares de la cosecha bajo un tipo de cambio que es percibido como atrasado. Esta resistencia colisiona con la nula holgura fiscal del Estado para reducir las retenciones a la exportación, un reclamo inminente que la poderosa Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) planea poner sobre la mesa antes de abril. Simultáneamente, el escenario político suma incertidumbre: el alza del riesgo país, los recientes cierres de empresas, la proliferación de protestas sociales y una incipiente caída en la popularidad presidencial —reflejada en encuestas recientes— alejan la tranquilidad de los inversores.

Finalmente, el panorama se agrava por el frente externo. El reciente anuncio del Tesoro de Estados Unidos con medidas orientadas a retraer la liquidez de dólares reduce drásticamente los flujos hacia activos de riesgo. Para la economía nacional, atada a la necesidad de financiamiento y al respaldo de la administración Trump —la cual enfrenta difíciles elecciones de medio término en noviembre—, este endurecimiento de las condiciones globales representa una gran amenaza a su estabilidad financiera.

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
La agencia calificadora de riesgo Moody’s advirtió que será limitado el impacto de la reforma laboral en el corto plazo y alertó sobre cómo actuará la justicia ante el nuevo escenario.

Las más leídas

Te Puede Interesar