La Comisión Nacional de Valores (CNV) oficializó este jueves una medida histórica para el sistema financiero argentino: a través de la Resolución General N° 1091, amplió el rango de operaciones permitidas para menores de edad y autorizó a jóvenes desde los 13 años a invertir en una variedad más amplia de instrumentos dentro del mercado de capitales.
Hasta ahora, los adolescentes solo podían colocar su dinero en Fondos Comunes de Inversión (FCI) Abiertos tipo “Money Market”, que se componen de activos de muy bajo riesgo como plazos fijos, cauciones y cuentas remuneradas. Con esta operatoria básica, los menores solo accedían a herramientas de ahorro de liquidez inmediata y con rendimientos moderados.
La nueva normativa, publicada el miércoles en el Boletín Oficial y que entró en vigencia este jueves, extiende ese alcance. Desde ahora, los jóvenes podrán cursar órdenes de suscripción de cuotapartes de otros FCI abiertos, incluidos aquellos integrados por bonos, acciones u otros instrumentos financieros de renta fija o variable.
Las restricciones que pusieron para los adolescentes
De acuerdo con el comunicado del organismo regulador, la medida está “orientada a promover la educación financiera” y se fundamenta en el principio de autonomía progresiva que reconoce el ordenamiento jurídico argentino. Esta flexibilización busca que los adolescentes puedan familiarizarse con productos de inversión más complejos y diversificados, siempre bajo supervisión adulta y las regulaciones vigentes.
Pese a la ampliación, la CNV mantuvo ciertas restricciones.
Los menores no podrán invertir en FCI cerrados (que cuentan con un número fijo de cuotapartes y no permiten el rescate inmediato) ni en fondos abiertos destinados exclusivamente a “Inversores Calificados”, un segmento reservado para quienes acreditan altos conocimientos financieros o un determinado patrimonio.