Morena Rial continúa detenida en el penal de Magdalena y su situación se agravó tras conocerse que habría iniciado una "huelga de hambre". El desánimo y un supuesto problema psiquiátrico de larga data serían el motor de su decisión, según las declaraciones de sus allegados.
El foco de la noticia se ha trasladado de su detención a su estado de salud mental, ya que sus abogados han brindado detalles sobre la personalidad autodestructiva de la joven para explicar su accionar.
La huelga de hambre: "No está comiendo y apenas toma agua"
El periodista Diego Moranzoni fue el primero en alertar sobre la situación. Durante el programa "Polémica en el bar", aseguró que la influencer había decidido "empezar una huelga de hambre, no está comiendo y apenas toma agua". Esta información fue respaldada por las declaraciones de sus letrados, quienes atribuyen esta drástica medida a un cuadro de desánimo profundo.
El abogado Alejandro Cipolla, mejor amigo de Morena, enfatizó que el desánimo de su defendida “es generalizado, extraña todo”. Este escenario de profunda tristeza y desesperación es el que explicaría su rechazo a alimentarse.
El diagnóstico del letrado: "Una personalidad autodestructiva"
La defensa de Morena Rial ha puesto el foco en la salud mental de la detenida. Cipolla indicó que la joven “tiene una personalidad autodestructiva” y que su cuadro psiquiátrico se habría agravado en los últimos meses. “En septiembre empezó con el problema psiquiátrico” y “esto llevó al desmadre de que no se presentara” ante la justicia, sostuvo el letrado, sugiriendo que el cuadro de salud de la influencer es el origen de los problemas que derivaron en su detención.
Las condiciones de reclusión: El "mal nombrado" buzón
En medio del drama por la huelga de hambre, el otro abogado que la representa, Martín Leiro, compartió un escrito de puño y letra de su defendida y reveló las condiciones precarias en las que se encuentra.
Leiro señaló que Morena está detenida en el "mal nombrado buzón", un apartado con una “cama de hormigón” y un “colchón ignífugo”. Si bien el letrado le llevó comida al penal, la joven habría rechazado ingerirla. El "buzón" es un tipo de aislamiento en prisión que, en el contexto de un desmejoramiento psicológico, agrava la crisis.