Del Golfo Pérsico a Wall Street y Vaca Muerta: cómo la crisis en Irán puede afectar la economía argentina
La guerra ya impactó en el precio del petróleo en Wall Street. Y podría seguir subiendo, cambiando el escenario en Vaca Muerta.
La guerra ya impactó en el precio del petróleo en Wall Street. Y podría seguir subiendo, cambiando el escenario en Vaca Muerta.
La guerra ya impactó en el precio del petróleo en Wall Street. Y podría seguir subiendo, cambiando el escenario en Vaca Muerta.
La guerra ya impactó en el precio del petróleo en Wall Street. Y podría seguir subiendo, cambiando el escenario en Vaca Muerta.
El conflicto en Irán y el potencial bloqueo del Estrecho de Ormuz generan un escenario de "doble filo" para Vaca Muerta a marzo de 2026. Por un lado, la crisis actúa como un catalizador de inversiones y exportaciones; por otro, impone una fuerte presión inflacionaria interna.
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, aumentó casi 9% el barril de Brent en la Bolsa de Wall Street, lo cual genera un aumento en el valor de las exportaciones del petróleo de Vaca Muerta y en el precio de las naftas en el mercado interno, lo cual puede afectar con fuerza la inflación en Argentina.
Entre los impactos en la industria energética se cuentan:
En una entrevista radial, el analista político Claudio Fantini advirtió que la muerte de Alí Jameneí y la instauración de un triunvirato transicional en Irán abrieron un escenario de incertidumbre global con impacto directo en los mercados energéticos, en medio de un conflicto que se desarrolla en el Golfo Pérsico, eje estratégico del suministro mundial de crudo.
Fantini sostuvo que el primer efecto de la crisis se verá en los mercados. “Primero que nada, a través de los mercados. En una economía globalizada, la posibilidad cierta de que haya una escalada en los precios internacionales del crudo es el primer impacto”, explicó, al señalar que el conflicto tiene por centro “la yugular del petróleo”.

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El analista alertó que el comportamiento del precio del barril dependerá de las señales que emita el nuevo esquema de poder iraní. “Habrá que ver cómo se llega al lunes, qué señal emite este conflicto. Si son señales que calman los mercados, incluso puede presuponerse una baja en el precio del petróleo al mediano plazo. Pero si Irán muestra una capacidad de ataque que no se tuvo en cuenta, la situación puede ser exactamente inversa”, afirmó.
Fantini remarcó que el asesinato de Jamenei constituye un hecho sin precedentes desde la Revolución Islámica de 1979, cuando el ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y fundó la República Islámica. “Lo que ha ocurrido nunca había pasado desde 1979. La sucesión de 1989 fue ordenada y natural, por la muerte de Jamenei. Ahora estamos ante una situación absolutamente inédita, producto de un ataque externo”, señaló.
En ese contexto, planteó que la incógnita es si Estados Unidos e Israel podrán imponerse sin escalar el conflicto a una guerra terrestre. “Si esta guerra no la ganan desde el aire y desde el mar, puede complicarse mucho. Irán es territorialmente muy grande, con 90 millones de habitantes. Entrar por tierra sería como ingresar al laberinto del Minotauro”, graficó.
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El analista también diferenció los objetivos estratégicos de Washington y Tel Aviv. “A Trump podría conformarle que el régimen se vuelva dócil en términos económicos y petroleros. Pero para Israel no es lo mismo que continúe una teocracia chiita que ha proclamado históricamente la no existencia del Estado israelí”, explicó.

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En relación con el riesgo nuclear, relativizó la posibilidad de un uso inmediato de armamento atómico. “El que tira la bomba atómica pierde frente a la humanidad. Sabe que queda condenado. Por eso Putin no la usó en Ucrania”, sostuvo, en referencia al presidente ruso Vladimir Putin.
Respecto del impacto económico sobre China, consideró que el efecto sería principalmente en los precios. “China no se va a quedar sin petróleo, pero probablemente deje de comprarlo a precio de ganga y tenga que pagarlo a valores de mercado”, afirmó.
Finalmente, contextualizó la crisis en la larga tensión entre modernización y autoritarismo en la región. “La región arrastra una historia donde el poder político, el petróleo y la religión están entrelazados. Lo que ocurra ahora dependerá de si los actores logran imponerse con superioridad aérea o si se ven arrastrados a una guerra terrestre compleja”, concluyó.