Un conductor fue imputado y quedó en prisión preventiva en Jujuy tras ser detenido por Gendarmería Nacional a principio de mes. El hombre transportaba 52 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo de una camioneta. El hombre tenía una c ondena previa por transporte de estupefacientes dictada en 2020 y registraba antecedentes por robo armado.
Durante un control vehicular realizado la mañana del 3 de diciembre sobre la ruta nacional 34, a la altura de Ledesma, Jujuy, personal del Escuadrón 60 de Gendarmería Nacional detuvo una camioneta Citroën Berlingo que provenía de Orán y se dirigía a Caimancito. Al identificar al conductor y revisar la documentación, un can antinarcóticos señaló el sector del asiento del conductor, lo que motivó una requisa más profunda del vehículo, con intervención de la fiscalía y en presencia de testigos.
En la inspección se halló un doble fondo detrás de los asientos delanteros, con evidentes anomalías estructurales. Allí se encontraron 58 paquetes que contenían 58 kilos y 418 gramos de cocaína, cuyo valor fue estimado en 600 mil dólares, cifra que aumenta a medida que la droga se traslada hacia el sur del país.
Los fiscales destacaron los antecedentes penales y policiales del conductor, quien es oriundo de Tucumán y cuenta con una condena previa de 5 años y 6 meses de prisión por transporte de estupefacientes, dictada en diciembre de 2020 por el Tribunal Oral Federal N°2 de Salta. Además, en la Justicia provincial de Jujuy tiene pendiente un requerimiento de elevación a juicio por tenencia de armas de guerra y registra otros cinco antecedentes policiales por delitos de robo y robo a mano armada.
Por esos motivos, la fiscalía pidió la prisión preventiva al considerar la reiteración delictiva, la falta de arraigo y la gravedad del hecho, y advirtió sobre el riesgo de fuga. Según relataron, no se pudo constatar ni residencia estable, familiares, amigos ni registros laborales y tampoco tiene obra social. Tampoco está activo en ARCA y no posee registro negativo de ANSES.
Además, remarcaron la gravedad y naturaleza del hecho, lo que haría presumir que detrás del conductor podría existir una organización narcocriminal que posee los medios y la facilidad de coadyuvar a la evasión del involucrado.