La extradición a Estados Unidos de Fred Machado, acusado de lavado de activos, estafa y narcotráfico, ya tiene fecha oficial: será el próximo 5 de noviembre. La confirmación llegó a través de una comunicación de Interpol a la justicia federal de Neuquén, que además confirmó el insólito operativo que se montará para su traslado.
De esta manera le pone un punto final, tras el fallo de la Corte Suprema y la aprobación del Poder Ejecutivo, a un largo proceso judicial.
El insólito operativo
El detalle que más llama la atención es el modo en que se realizará la entrega a las autoridades estadounidenses. El traslado se realizará desde el aeropuerto de Ezeiza en un vuelo de línea comercial.
Esta modalidad, si bien es común en procesos de extradición, requerirá de un estricto operativo de seguridad que se terminará de definir en los próximos días, dada la gravedad de los cargos que enfrenta el empresario. Machado será movilizado desde una delegación de la Policía Federal en Viedma hacia Buenos Aires para su posterior entrega a los agentes de Estados Unidos.
Los graves cargos que ponen en jaque a la justicia
Machado fue detenido en Viedma en abril de 2021 a raíz del pedido de extradición de Estados Unidos. En el país norteamericano, el empresario enfrenta una serie de graves acusaciones en un tribunal de Texas por:
- Estafa en la venta de aviones.
- Lavado de dinero.
- Narcotráfico.
La gravedad de las acusaciones se mide en el precedente: en esa misma causa, su socia ya fue condenada el año pasado a 16 años de prisión.
La coartada y la frase del empresario ligado a Espert
El nombre de Machado está directamente ligado al del diputado José Luis Espert, a raíz de una investigación de la justicia argentina por el presunto delito de lavado de activos. El legislador recibió una transferencia de 200.000 dólares del empresario y además utilizó aviones de su flota en la campaña presidencial de 2019.
Antes de que se confirmara su traslado, Machado se defendió de las graves acusaciones que lo vinculan al narcotráfico, en una frase que ahora cobra otro valor: “No soy narco, no tengo nada que ver con drogas. Estuve en el lugar equivocado, en el momento equivocado y la gente que confié pensé que eran los buenos y eran los malos”.