Pablo Alejandro Morell, de 55 años, desapareció en Río Negro tras alojarse en un complejo de cabañas de San Antonio del Este. Ingresó el 31 de diciembre al mediodía y debía retirarse el 1 de enero, pero no volvió a ser visto. Un testigo afirmó haberlo visto la noche del 31 subiéndose a una embarcación. El 4 de enero, Prefectura halló un kayak a la deriva, incorporado a la investigación.
El relato de los testigos
El primer testimonio lo dio la administradora del complejo de cabañas donde se hospedó Morrell. La mujer indicó que el 31 de diciembre de 2025, alrededor de las 13:00, el hombre se alojó en la Cabaña N.º 3, con salida prevista para la mañana siguiente. Según relató, cerca de las 21:40 le envió un mensaje para recordarle que debía dejar las llaves y retirarse a las 10:00, aunque no recibió respuesta.
Al día siguiente, cerca de las 9:00, se acercó al lugar y observó por la ventana que la cabaña se encontraba en perfectas condiciones, tal como había sido entregada. Al cumplirse el horario de salida y sin novedades del huésped, intentó comunicarse nuevamente por teléfono, sin éxito. Luego ingresó a la cabaña y constató que todas las pertenencias del inquilino seguían en el interior, por lo que decidió cerrar el lugar.
Más tarde, la mujer se contactó por WhatsApp con un taxista local, quien le confirmó que la noche anterior había trasladado al turista, hasta el segundo parador del Club de Pescadores, y que el hombre se desplazaba en un kayak.
Una denuncia por desaparición
La administradora radicó la denuncia el 1 de enero a las 17:50 en Prefectura Naval. Tan solo tres días después efectivos informaron el hallazgo de un kayak a la deriva con una mochila que contenía bebidas alcohólicas.
El fiscal Gustavo Arbués indicó que la última ubicación confirmada data del 3 de enero por la noche y que se realizan rastrillajes en la zona. Desde ese momento, equipos de Prefectura Naval, Policía y personal judicial desplegaron intensos rastrillajes en la zona.