Un ex policía comenzó hoy a ser juzgado en un juicio con jurado popular por el femicidio de su ex pareja Valeria Ramírez, de 26 años, quien murió de un balazo que ingresó por su rostro en el domicilio que compartían en el barrio La Gloria del departamento de Godoy Cruz a fines de noviembre de 2022.
El proceso judicial tiene como único acusado a Franco Nicolas Cuello (40), quien se desempeñaba como efectivo del Grupo Especial de Seguridad (GES) cuando ocurrió el presunto crimen que hoy llegó al debate en el que está imputado por el delito de homicidio agravado por mediar violencia de género, por su función y por el uso de arma de fuego.
Tras la conformación del jurado compuesto por doce ciudadanos, pasado este mediodía desde la sala 15 del Polo judicial Penal, el Juez Técnico Alejandro Miguel dio lugar al inicio de los alegatos de apertura en el debate con el que se busca determinar la responsabilidad penal por la muerte de la joven, ocurrida en noviembre de 2022.
Se espera que la fiscalía intente probar que fue un hecho doloso mientras que la defensa del acusado apunte a que se trató de un accidente.
La reconstrucción del crimen
La reconstrucción del hecho de sangre indica que la noche del 25 de noviembre, un llamado a la línea de emergencias 911 alertó que a una mujer le habían disparado en su vivienda ubicada en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz.
Cuello trasladó a su esposa en un auto particular al Hospital Central de la Ciudad de Mendoza, donde dijo a otros policías que su hijo de cuatro años había sido quien tomó el arma reglamentaria y en un hecho accidental disparó contra su madre.
El por entonces efectivo de la policía mendocina aseguró que una bala impactó su pareja, provocándole graves heridas en el rostro. Y añadió que momentos antes, estaba limpiando el arma, que dejó sobre una mesa y que el pequeño la accionó.
Los investigadores dudaron de la versión del ex policía, según reflejaron las crónicas periodísticas de ese momento, quien quedó detenido y tras importantes pruebas que lo incriminaban quedó imputado por el crimen.