La búsqueda de la mujer desaparecida el pasado 30 de diciembre, tras ser arrastrada por la corriente en el zanjón de los Ciruelos, continúa. Este fin de semana, el Ministerio de Seguridad y los organismos de emergencia pusieron en marcha un operativo especial.
El objetivo es capitalizar una ventana de oportunidad clave: el corte total del caudal dispuesto por Irrigación durante 48 horas.
El siniestro ocurrió cerca de las 14:30 del anteúltimo día del año pasado, cuando una fuerte tormenta provocó una crecida repentina del cauce. Desde aquel momento, y pese a las condiciones climáticas adversas y las persistentes lluvias de las últimas horas que mantuvieron elevado el nivel del agua, los equipos de rescate no han detenido sus tareas.
Un operativo de búsqueda por aire, tierra y agua
El despliegue actual es multidisciplinario. Involucra al equipo de buzos del Cuartel Central de Bomberos, quienes ahora pueden trabajar con mayor visibilidad y seguridad gracias a la reducción del agua.
A ellos se suma personal de Defensa Civil, la Policía Rural en cuatriciclos, la Policía Montada para cubrir terrenos de difícil acceso y la división VANT con drones para patrullaje aéreo.
Los rastrillajes se extienden por más de 30 kilómetros de cauces y canales derivados, abarcando sectores críticos de Las Heras, Guaymallén y Lavalle. Entre los puntos inspeccionados con ganchos de rastreo y recorridos a pie se encuentran: zanjón de los Ciruelos y el canal Cacique Guaymallén. En tanto, en Lavalle se analizan la zona de El Chilcal, Jocolí, La Pega, Tres de Mayo, Alto del Olvido y La Palmera.
Terrenos complejos y esfuerzos sostenidos
Las autoridades destacaron que el avance se ha visto dificultado por la geografía propia de los canales y la gran cantidad de sedimentos arrastrados por la corriente. Por ello, se ha recurrido incluso al uso de kayaks operados por personal especializado de Bomberos en tramos donde la profundidad lo permite, y al apoyo del helicóptero de la Policía de Mendoza para obtener una visión panorámica de las zonas de cañaverales.
Hasta el momento, los resultados de la búsqueda han sido infructuosos, pero el operativo se mantiene activo y se adapta permanentemente a las condiciones del terreno. Los brigadistas consideran que las jornadas de hoy y mañana serán determinantes, ya que el bajo nivel del agua permite profundizar la inspección en sectores que anteriormente eran inaccesibles debido a la fuerza del caudal.