El conflicto por la eliminación de aranceles a productos electrónicos en Tierra del Fuego escaló un nuevo nivel. Gremios y organizaciones sociales convocaron a un paro general en todos los sectores para el próximo 21 de mayo, en señal de rechazo a la medida contra el mercado interno impulsada por el Gobierno Nacional.
El Gobierno eliminó los aranceles a la importación de celulares y espera una fuerte baja de precios: los modelos más vendidos podrían caer entre un 30% y 40%.
Según la propaganda oficial, la medida busca fomentar la competencia y reducir el contrabando, aunque ya generó críticas desde la industria fueguina. Los fueguinos sostienen en cambio que esta decisión pone en riesgo miles de puestos de trabajo, golpeando de lleno a la economía de la provincia.
La industria en peligro
El paro del 21 se nutre de una alianza entre sindicatos, representantes del sector productivo y movimientos sociales. Todos coinciden en que la eliminación de los aranceles y la reducción de impuestos internos a televisores y aires acondicionados suponen una amenaza directa para la estructura industrial de Tierra del Fuego, históricamente dependiente de la producción electrónica.
En un extenso comunicado, los organizadores denunciaron que esta política atenta contra la industria fueguina y la estabilidad de miles de familias. Para ellos, se trata de "un nuevo ataque del Gobierno Nacional al trabajo y la producción de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur".
Acusaciones al Gobierno nacional
El impacto de la medida, según los gremios, podría ser devastador. Se estima que más de la mitad de los empleos industriales de la provincia están en riesgo, lo que pone en jaque la sostenibilidad económica de Tierra del Fuego. Desde los sindicatos, sostienen que esta decisión responde a "una nueva concesión del Gobierno de Javier Milei al FMI", profundizando el ajuste y el desmantelamiento de la producción nacional.
Entre los convocantes al paro se encuentran organizaciones clave como CGT Regional Río Grande, Petroleros Privados, ATE, ASOEM, Luz y Fuerza, Químicos y Petroquímicos, entre otras.
Sin embargo, el reclamo va más allá de la cuestión arancelaria. La protesta también busca visibilizar el malestar por recortes presupuestarios en educación, salud y obra pública, la paralización de programas de vivienda y el rechazo a la Ley de Bases y el DNU 70/2023.
La lucha de los trabajadores: "Nunca retrocedimos"
El comunicado difundido por los sindicatos resalta la historia de resistencia de la provincia ante las medidas económicas que han amenazado su industria a lo largo de los años. "Desde nuestros orígenes hemos enfrentado ataques, represión y ajustes, pero nunca retrocedimos. Hoy menos que nunca, porque lo que está en juego es el futuro de miles de familias", afirman los dirigentes gremiales.
Finalmente, el documento hace un llamado a la unidad de los trabajadores fueguinos, reivindicando el federalismo y la soberanía como pilares fundamentales en la defensa de la producción nacional. "En el extremo sur de la Patria, la fuerza del trabajo no será cómplice ni testigo resignado de tanto atropello", concluye el mensaje, dejando claro que el 21 de mayo será una jornada de fuerte protesta en Tierra del Fuego.