Un nuevo actor del mapa minero busca aprovechar las licitaciones blandas, rebajas de regalías y otros "beneficios fiscales" que ofrece Mendoza para monetizar el subsuelo. Se trata del Proyecto Corcovo, que busca la exploración y potencial explotación de uranio en unas 20.000 hectáreas en la parte oriental de la llamada Cuenca Neuquina, es decir, la lengua de la formación Vaca Muerta que yace bajo suelo de Malargüe.
El foco del Proyecto Corcovo se posa sobre un área identificada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con potencial para albergar depósitos de uranio, gracias a anomalías radiométricas detectadas en profundidad en pozos de petróleo y gas. La geología de la región, con sus formaciones que actúan como "trampas naturales" para hidrocarburos y la potencial formación de depósitos económicos de uranio mediante el proceso de oxidación-reducción.
Blue Sky ya tiene una opción para adquirir el 100% de las tenencias por un valor de USD 400.000 en cuotas, más un 1% de retorno neto de la inversión.
La empresa consiguió un paquete sustancial de datos históricos del subsuelo que elevó a más de 500 las perforaciones analizadas en detalle. Se trata de información clave sobre 449 perforaciones de hasta 750 metros de profundidad, además de 34 líneas sísmicas que permiten ver el terreno bajo la superficie.
Blue Sky había adquirido previamente datos de 89 pozos de petróleo y gas, en los cuales el equipo identificó anomalías radiométricas en cuatro horizontes apilados diferentes y describió una posible morfología de frente de balanceo a lo largo de aproximadamente 7 km.
Nikolaos Cacos, Presidente y CEO de Blue Sky, subrayó la importancia de esta adquisición. "Contar con esta cantidad masiva de información de más de 500 perforaciones nos permitirá mejorar rápidamente nuestro modelo geológico, entender mejor dónde se encuentra el uranio y, potencialmente, acelerar el camino hacia una futura extracción", afirmó Cacos.
La técnica para sacar uranio
La técnica de extracción que se baraja, la recuperación In Situ (ISR) o lixiviación in situ (ISL), es presentada como una alternativa de "baja perturbación" superficial, que evita la generación de relaves y rocas estériles al disolver el mineral bajo tierra y bombear la solución a la superficie. Sin embargo, este proceso requiere que la mineralización esté alojada en un acuífero confinado y la inyección de agentes oxidantes, lo que inevitablemente plantea interrogantes sobre la potencial contaminación de las aguas subterráneas y el impacto a largo plazo en el ambiente.
Un marco regulatorio a medida
El Proyecto Corcovo no llega en un vacío regulatorio, sino que se inserta en un contexto de fuerte impulso a la minería por parte del gobierno mendocino. El Distrito Minero de Malargüe Oeste (MDMO), donde se ubica Corcovo, es uno de los sectores con mayor promoción oficial bajo el ala de Impulsa Mendoza, que se presenta como un vehículo para "acelerar y desburocratizar los procedimientos para la aprobación de proyectos".
Todo se enmarca dentro de un plan del oficialismo para beneficiar a potenciales inversores con licitaciones blandas, menos trámites y rebaja de regalías y hasta "regalías cero" llegado el caso.
Ya durante su primera gestión, Cornejo puso en marcha la rebaja de regalías por decreto a los empresarios. Esta tendencia se profundizó con el plan que incluye a los pozos convencionales, contemplando desde la eliminación de regalías que deberían ir a las arcas públicas hasta la flexibilización de las exigencias en los pliegos, como la garantía de una inversión mínima.
En este mismo sendero, el gobierno ha prometido no aumentar las regalías para quienes busquen cobre en la cordillera, e incluso anunció una rebaja del 7% para los proyectos del Clúster Norte. La propia ministra de Energía y Ambiente de la provincia ha invitado públicamente a CEOs de empresas del sector a "monetizar el subsuelo" de Mendoza, haciendo hincapié en los "incentivos regulatorios, institucionales y fiscales" que el cornejismo ha puesto a su disposición.
En palabras de Blue Sky Uranium Corp: "El MDMO ha estudiado e identificado como una región muy adecuada para el desarrollo minero debido al alto potencial geológico y la baja competencia por el uso de la tierra o el agua. El resultado es una iniciativa para acelerar y desburocratizar los procedimientos para la aprobación de proyectos". En palabras de Blue Sky Uranium Corp: "El MDMO ha estudiado e identificado como una región muy adecuada para el desarrollo minero debido al alto potencial geológico y la baja competencia por el uso de la tierra o el agua. El resultado es una iniciativa para acelerar y desburocratizar los procedimientos para la aprobación de proyectos".
El acuerdo de Blue Sky con el Gobierno
El acuerdo de opción de Corcovo incluye el derecho a adquirir una participación del 100% en ambas tenencias bajo los siguientes términos:
- Pago de $400.000 dólares estadounidenses en 5 cuotas durante 3 años.
- Un 1% de retorno neto de la inversión (NSR) pagadero al vendedor, sobre ambas propiedades, que Blue Sky tiene derecho a recomprar por un total de $500.000 dólares estadounidenses.
- Un pago de $500.000 dólares estadounidenses al vendedor si el proyecto alcanza la producción comercial.