El primer trimestre de 2025 fue muy flojo para el turismo de Mendoza, sobre todo para el segmento de hoteles de 3 estrellas, elegidos por la clase media y media baja. Para muestra basta la Semana Santa, la peor de los últimos años.
El dólar "planchado" impulsó los viajes afuera de Mendoza. El paso Cristo Redentor es testigo de las salidas masivas hacia Chile, con 166% de aumento de flujo.
El primer trimestre de 2025 fue muy flojo para el turismo de Mendoza, sobre todo para el segmento de hoteles de 3 estrellas, elegidos por la clase media y media baja. Para muestra basta la Semana Santa, la peor de los últimos años.
Los datos publicados por el INDEC son elocuentes: mientras que el turismo emisivo creció 114% interanual, el receptivo tuvo una caída de 9,9% respecto al año anterior. Cada turista que sale son dólares que se gastan fuera del país.
A nivel nacional, en febrero, el turismo receptivo registró una baja interanual del 30,7%, mientras que el turismo emisivo subió un 74,2% en comparación con el mismo mes del año pasado, según el Indec. Durante el segundo mes del año, ingresaron a la Argentina un total de 762.600 visitantes no residentes, de los cuales 494.400 fueron turistas y 268.100 fueron excursionistas. Esto representó una caída interanual del 35,8%.
El turismo receptivo mostró una caída interanual del 9.9%, con 39.9 mil visitantes internacionales arribando a la provincia. Sin embargo, el gasto total derivado de este flujo alcanzó los USD 51.9 millones, una disminución menos marcada (-4.7%). A pesar de la baja, los turistas prolongaron su estadía, registrando un promedio de 10.1 noches (+4.1%).
En contraste, el turismo emisivo despegó con fuerza, registrando un incremento del 114.2% respecto al mismo periodo del año anterior. Un total de 51.5 mil mendocinos optaron por viajar fuera de la provincia, con un gasto total que alcanzó USD 71.5 millones (+95.0%).
Pese al aumento, la duración promedio de sus viajes se redujo significativamente a 13.4 noches (-25.6%).Este saldo neto negativo (-11.6 mil turistas) refleja una tendencia creciente de residentes que eligió viajar afuera por la conveniencia del dólar.
Es elocuente el gráfico del informe sobre la disparada del turismo emisivo a través del aeropuerto y el paso Cristo Redentor:
Brasil se consolidó como el destino preferido, atrayendo a 14.5 mil mendocinos (+368.3%), seguido por México y el Caribe, con 12.8 mil viajeros (+76.3%). Chile, con su proximidad geográfica, captó la atención de 8.9 mil turistas (+311.3%), mientras que Estados Unidos y Canadá vieron un aumento más moderado (+15.4%).
La elección de destinos estuvo influenciada por gastos y estadías. México y el Caribe destacaron con el mayor gasto diario promedio (USD 130.5), mientras que Brasil lideró en volumen de turistas y pernoctaciones (148.1 mil noches)
Al comparar los resultados turísticos de Mendoza con otras regiones, se observa una caída del 9.9% en llegadas receptivas, frente a Córdoba (-1.6%) y Ezeiza/Aeroparque (-17.2%). Sin embargo, el paso fronterizo Cristo Redentor mostró un aumento notable (+18.7%), reflejando el creciente interés en viajes terrestres desde Chile.
En términos de turismo emisivo, Mendoza creció un 114.2%, superada por la frontera del Cristo Redentor (+166.0%) y el aeropuerto de Ezeiza (+54.8%). Córdoba también registró un crecimiento considerable (+60.7%).El impacto en las reservasLa salida de turistas a su vez impacta sobre la salida de divisas.
Durante marzo, las reservas del BCRA disminuyeron US$ 3.131 millones. Concluyeron el mes en US$ 24.986 millones, antes de ser reforzadas por el arribo de los préstamos relacionados con el nuevo acuerdo sellado con el FMI.Desde hace 10 meses salen del país más dólares de los que entran, una ecuación que complica a países como la Argentina.
La cuenta de “Servicios”, que incluye justamente los gastos realizados por argentinos de vacaciones en el exterior, arrojó un saldo negativo de casi US$ 800 millones en marzo.
También hubo déficit de US$ 456 millones en la cuenta de “Bienes” y US$ 425 millones por “ingresos primarios”.
Parte de ese desequilibrio lo representaron egresos netos por US$ 570 millones para hacer frente “a gastos por viajes, pasajes y otros consumos efectuados con tarjetas con proveedores no residentes”.
El escenario podría ser peor si seis de cada diez argentinos no hubiesen elegido utilizar sus propios dólares en el banco para efectuar los pagos, y de esa forma ahorrarse los impuestos.
Pero buena parte de esos pagos se hicieron con la compra de dólar MEP.