El concejal de Guaymallén, Miqueas Burgoa (UCR) fue multado en General Alvear por conducir con 1,25 gramos de alcohol en sangre. El hecho generó fuerte rechazo político, incluyendo al propio intendente de Guaymallén, Marcos Calvente. En paralelo, el Concejo Deliberante evalúa su eventual destitución según el procedimiento legal vigente.
¿Cómo puede ser destituido un concejal en Guaymallén?
Si bien se especula que el concejal Miqueas Burgoa renuncie a su banca, en caso de que no lo haga, sus opositores ya se preparan para dar la batalla legal.
¿Cómo se remueve a un concejal que incurre en un comportamiento inadecuado?
La Ley Orgánica de Municipalidades de Mendoza (N.º 1079) y el Reglamento Interno del Concejo Deliberante de Guaymallén establecen el camino.
Según el artículo 66 de la normativa provincial, cualquier concejal puede ser denunciado por otro edil o por un elector del departamento. Las causales son variadas: desorden de conducta, abuso de fondos públicos, incumplimiento de funciones, indignidad o desacato contra el cuerpo legislativo.
En este caso, Miqueas Burgoa enfrenta una denuncia tras haber sido sorprendido manejando en estado de ebriedad, lo que podría encuadrarse como "desorden de conducta" o "actos de indignidad", especialmente teniendo en cuenta que representa a la ciudadanía.
Remoción de un concejal: pasos legales y políticos
La posible destitución debe atravesar un procedimiento reglado.
Primero, el Concejo Deliberante debe analizar si hay mérito suficiente para iniciar una investigación. Si al menos dos tercios de los miembros lo votan afirmativamente, se conforma una comisión investigadora.
En Guaymallén, donde el Concejo está compuesto por 12 ediles, se requieren 8 votos afirmativos para avanzar con la formación de causa. Una vez creada la comisión, se debe escuchar al concejal acusado en una sesión especial. A partir de allí, se puede decidir su suspensión mientras continúa el proceso.
El acusado tiene derecho a ser defendido por un letrado, con voz durante las deliberaciones.
Finalmente, el Concejo debe dictar sentencia dentro de los quince días. Sólo hay dos caminos posibles: absolución o destitución.
La destitución también requiere una mayoría calificada de dos tercios.
Si el cuerpo legislativo no se pronuncia dentro del plazo, el proceso queda sin efecto y el concejal debe ser reincorporado, según lo establece el artículo 69 de la ley provincial.
Un caso que tensiona la política local
Tras conocerse la noticia de que un concejal de Guaymallén fuera detectado con una alcoholemia superior a la permitida por ley, las voces políticas no se hicieron esperar. El intendente Marcos Calvente pidió públicamente la renuncia de Burgoa. "Si fuese funcionario del Ejecutivo, ya le habría pedido la renuncia", declaró tajante este lunes por la mañana.
Desde la oposición también arrecian los reclamos: concejales del PJ, Mejor Mendoza y La Unión Mendocina ya adelantaron que pedirán su remoción si el radical no presenta la renuncia de forma voluntaria.
La próxima sesión del Concejo se perfila como un punto de inflexión. Si Burgoa no se aparta, será el propio cuerpo el que deba definir si inicia o no un proceso que pondría a prueba el sistema institucional de Guaymallén.