En la víspera de una nueva protesta contra San Jorge y la megaminería, Alfredo Cornejo se refirió a los referentes de las protestas como "fanáticos", pidió "al sistema político aislar a esos fanáticos" e insistió con su idea de reformar la Ley 7722 para que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de los proyectos mineros no pase por la Legislatura, como exige actualmente la ley. Se trata de una idea que el gobernador impulsa desde hace tiempo y de la cual habla en los foros internacionales y con inversores que visita.
“Es una politización absurda que pase por la Legislatura”, opino, refiriéndose así al artículo 3 de la 7722, ratificado por la Corte Suprema, que obliga a que la Legislatura apruebe los proyectos mineros. Lo que para muchos sectores sociales es una garantía ambiental, para Cornejo es un obstáculo a eliminar.
No obstante, aseguró que la esta ley, llamada "guardiana del agua" por vecinos y asambleístas y "antiminera" por el sector empresarial ha sido utilizada en los últimos tiempos para dar "seguridad jurídica" a los inversores. Fue en una entrevista en radio Nihuil, en la que el mandatario puso como hito de su Gobierno haber habilitado la entrada de la minería metalífera a gran escala.
"Vamos a tener potasio y cobre antes que ninguna otra provincia", remarcó.
También insistió Cornejo con otro de sus temas recurrentes: la posibilidad de modificar la Constitución para que el gobernador pueda ser reelecto.
“Mendoza tiene que tener una reelección, como tienen los intendentes, no más de una”, sostuvo, aludiendo a la necesidad de revisar las reglas institucionales que limitan la continuidad de los mandatarios provinciales. Para Cornejo, la discusión sobre la democracia y sus liderazgos no es ajena a la experiencia internacional: “Churchill ganó la guerra y perdió la elección”, ejemplificó, aludiendo a la volatilidad de la opinión pública.
"Los mandatos de cuatro años son en contextos económicos buenos o malos pueden ser suficientes o inconclusos. Una reelección no estaría mal. A nosotros no nos ha perjudicado la no reelección, nos ha perjudicado los dirigentes que han administrado mal y que no tienen programa", remarcó.
Luego dijo que uno de sus mayores éxitos fue apostar por el turismo, y dijo en ese sentido que Mendoza atraviesa "la década dorada del turismo. Me dicen que no está explotada la montaña, en la puta vida se explotó la montaña, fuera del Aconcagua. Hoy hay proveedores mendocinos en el Aconcagua".
El horizonte económico: petróleo y minería
El gobernador anticipó un cambio de época para la provincia: “Va a ser un antes y un después, va a haber petróleo en cantidad por la lengua norte de Vaca Muerta y va a tener minería metalífera en un futuro inmediato”. Según explicó, el panorama económico mendocino se ha transformado y abre la puerta a nuevas oportunidades productivas.
Cornejo destacó el ejemplo de San Juan, donde “hicieron el cambio cultural” y la minería se consolidó como parte de la matriz productiva. En ese sentido, aseguró que Mendoza está lista para ingresar de lleno en la actividad: “Vamos a tener potasio, cobre, dos minerales que consume Argentina y lo importa, lo vamos a tener antes que en ninguna otra provincia”.
"Hay un grupo bien organizado, con mística, antiminero"
El mandatario reconoció que San Juan logró hacer la batalla cultural con la minería y lamentó que la actividad “tenga mala prensa”. Señaló la existencia de un movimiento “bien organizado, con mística, antiminero”, del cual dijo que "se dicen ambientalistas pero en realidad son antimineros".
No obstante, diferenció entre quienes protestan y quienes, según su evaluación, recurren a la violencia: “Tienen derecho a protestar sin escraches… sería pésimo que alguien fuera a escrachar a un antiminero a su casa”. En ese marco, subrayó el rol de las fuerzas de seguridad: “Hay un esfuerzo enorme de la policía para cuidar esas manifestaciones”.
Cornejo también buscó despejar dudas sobre los controles: “Hoy Mendoza tiene una policía minera fuerte”, afirmó, y comparó el consumo de agua de la minería con el de la agricultura, al que calificó como mucho mayor.
Los "fanáticos" que protestan
Finalmente, el mandatario advirtió sobre la necesidad de aislar a los sectores que consideró más radicalizados y que organizan las protestas contra la megaminería: “El fanático no quiere escuchar… El sistema político tiene que aislar a los fanáticos, es decir, tenés derecho a protestar pero no a cortar la calle, las opiniones son libres, pero los hechos son sagrados”.