Encrucijada en el Pro: pasado opositor, presente oficialista y las incomodidades legislativas
- El Pro debate qué hacer como bloque luego de armar oposición con La Unión Mendocina
- No se sumarían a Cambia Mendoza
PorFernanda Verdeslago Wozniak
25 de enero de 2026 - 09:44
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En el Pro charlan sobre cómo seguir luego del acuerdo entre Esteban Allasino y Alfredo Cornejo.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
A una semana del retorno legislativo y a menos de un mes de las elecciones municipales, la campaña no es el único tema coyuntural en el Pro. Hay charlas sobre cómo moverse después del acuerdo entre el intendente lujanino, Esteban Allasino y Alfredo Cornejo.
"Los que tienen que definir qué hacer son ellos", dice uno de los socios de La Unión Mendocina. El partido que preside, a nivel nacional, Mauricio Macri viró de aliado a la UCR en Cambia Mendoza desde el 2015 al 2023 a oposición, desde hace dos años.
Y pretendía seguir siéndolo. Se metió, sobre la hora, en la alianza de Provincias Unidas para las legislativas de octubre. El frente, tenía a varias caras que militaron por la fórmula de Omar De Marchi y Daniel Orozco para la Gobernación, incluida la facción del Pro que sufrió la intervención pero que después, con Gabriel Pradines, se quedó con la conducción del partido.
Tras la durísima derrota de octubre, que dejó a los amarillos sin reelecciones y perdiendo el capital político del 2021, algo cayó peor. Fueron las declaraciones de Allasino sobre el futuro del Pro en las elecciones municipales en las que Luján (única administración amarilla) jugaba en un esquema aparte del que se ejecutó electoralmente en otubre.
"Con Provincias Unidas no vamos a estar", dijo el ingeniero civil mirando a febrero y adentro de ese frente se acordaron del cierre frenético de alianzas, el pedido sobre la hora, los coqueteos con otras coaliciones hasta último momento y luego, el mensaje en contra de Javier Milei de los demarchistas, siendo que su jefe es parte del gabinete.. La sensación de ingratitud quedó flotando: "Ellos pidieron estar, y nosotros los recibimos".
La relación en ambas Cámaras es distinta porque los socios de La Unión Mendocina (que podría haber sido Provincias Unidas si el resultado era otro) provienen de diferentes vertientes. En Diputados conviven con los sancarlinos Jorge Difonso y Rolando Scanio, además del jubilado Edgardo Civit Evans, también todos ex Cambia Mendoza. Hubo diferencias en las votaciones con las chicas del Pro.
Menos notorias fueron las discrepancias en el Senado. Ahí se sientan, en la misma mesa, el Pro, la Coalición Cívica, Mesa Gremial y Compromiso Federal (que acordó con el PJ en las municipales de febrero). El único ex oficialista es el espacio "lilito" pero votaron casi todos los proyectos sin fisuras.
Empoderados, ¿y ahora?
Justamente, las últimas elecciones del 2021 les dejaron una cosecha para nada despreciable, como fueron los ingresos de Gabriel Pradines, Germán Vicchi y Valentín González al Senado; y el de Laura Balsells Miró a la Cámara de Diputados, además de Álvaro Martínez al Congreso.
Dos años después, con Omar De Marchi como máximo referente, el Pro salió del ala oficialista para armar una propuesta crítica a la gestión radical. "La alianza entre el Pro y la UCR era un matrimonio por conveniencia en el que la UCR era el hombre que le pagaba la peluquería. Nos empoderamos", decía un dirigente amarillo pidiendo disculpas de antemano por lo "machirulo" del comentario.
Lula Balsells Miró, Valentín Gonzalez, Omar De Marchi, Álvaro Martínez y Sebastián Bragagnolo.jpeg
La Junta Electoral define si el Pro va en alianza o no, pero eso no impide que sus dirigentes compitan.
Esa avanzada le permitió al Pro sumar tres bancas en Diputados y una en el Senado. Gustavo Cairo, que había sido reelecto, salió de la estructura para armar el monobloque La Libertad Avanza. Jimena Cogo, Cinthia Gómez y Stella Huczak se ubicaron en la Cámara Baja (junto a Balsells Miró armaron un bloque fememino), mientras que Martín Rostand engrosaba el lote de senadores.
Y un detalle no menor, fue ratificar la gestión lujanina con la elección por amplio apoyo para Esteban Allasino, el sucesor de Sebastián Bragagnolo que a su vez había sido del equipo de De Marchi. La marca se aseguraba cuatro años más.
Dos camadas distintas del Pro
La historia contada en los párrafos anteriores explica por qué dentro del Pro hay miradas distintas sobre qué hacer después del apretón de manos entre Allasino y Cornejo. No obstante, se ponen de acuerdo en algo: algún gesto hay que tener en el retorno a las labores en la Legislatura provincial.
Entre los que dejan su banca, pero compartieron el proyecto político oficialista, hay casos moderados y con predisposición al diálogo. Así como sintieron incomodidad apoyando críticas a la gestión que tiempo antes bancaban con votos en el recinto, ahora ocurre lo mismo siendo opositores aunque nunca dijeron públicamente que el límite era Cornejo. Son los que tienden puentes con el ala que supo liderar Patricia Bullrich y se referenció, al principio, con Hebe Casado. Buscan reunir al Pro.
Ninguna de las dos movidas son propias de aliados que abonan por una convivencia armónica. Lo reconocen los más experimentados y los más nuevos en el tema, y sobre todo quienes son de departamentos "a los que no les dieron un carajo" en el reparto de lugares. Entraron a las puteadas contra el oficialismo, ¿por qué querrían cambiar el discurso?
Charlas y un bloque en la mira
El diálogo adentro de La Unión Mendocina empezó en diciembre, pernil mediante en la casa de una legisladora, en la juntada para despedir el año. A los miembros del Pro les preguntan, con frecuencia, qué van a hacer. Ellos mismos, también tienen ese mismo interrogante.
Así como entienden que hay que tener un gesto en febrero, sobre todo pensando en las elecciones del 22 en las que Luján busca un apoyo más que importante, también hay coincidencias en que los interbloques no serían la estructura que más grafique la realidad del partido.
"Con Cambia Mendoza, es casi un hecho que no vamos a estar", dice una fuente amarilla. Hay resistencia a pasar a depender del radicalismo. También entienden que seguir dentro de La Unión Mendocina aporta más confusión.
Una de las alternativas que miran con buenos ojos, varios, es imitar la postura en el Congreso: un bloque aparte con el suficiente margen de maniobra para despegarse cuando sea conveniente o necesario. La jugada nacional de Macri, avisando que habrá candidato en el 2027, no chocaría con esta iniciativa, todo lo contrario.
El proceso más complejo durará dos meses. A fines de abril se hace el recambio y las bancas del Pro son menos, pero los que quedan son los que entraron levantando la bandera en contra de Cornejo: Gómez, Cogo y Huczak en Diputados; Rostand en el Senado.
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El presidente del Pro, Gabriel Pradines junto a las diputadas del bloque PRO Propuesta Republicana: Jimena Cogo, Stella Huczak, Laura Balsells Miró y Cintia Gómez.
Huczak, si bien entró a la Legislatura hace dos años, tuvo paso por el Congreso años atrás reemplazando a Enrique Vaquié y milita hace años junto a De Marchi. Es la presidenta del Pro de Luján (cuna amarilla) y será sin duda, la referencia demarchista en el área legislativa.
Algunos movimientos iban a verse este lunes, cuando fuera la presentación de candidatos de Cambia Mendoza y La Libertad Avanza en la Sociedad Española de Luján. El evento se reprogramó por "temas de agenda" en los que no tuvo que ver el Pro.
Con el correr de los días, habrá novedades. Hay algo que está claro y es que el apretón de manos entre Allasino y Cornejo que suscribe a una alianza electoral sólo en Luján, implosionó adentro del partido.