Comenzó el ciclo lectivo en Mendoza y en las escuelas se dieron cuenta de que se superponen algunas fechas. Por eso, docentes y directivos creen que sería mejor empezar las clases la primera semana de marzo, después de los feriados de Carnaval. Pero no por la ola de calor ni las paritarias.
El motivo radica en que el periodo de apoyo termina cuando las clases ya han iniciado.
Educación. Escuelas. Inicio de clases (7)
Luis Vigazzola
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Los directivos volvieron a las escuelas el viernes 7 de febrero; mientras que el lunes 10, empezó el proceso de intensificación de saberes. Éste se extiende durante todo el mes hasta el 28 de febrero pero las clases para todos los estudiantes arrancan el lunes anterior, el 24. Es decir, que los estudiantes que necesiten ir a clases de apoyo lo harán en simultáneo con las clases normales. Esa semana, docentes explicarán nuevos temas pertenecientes al primer eje de la currícula y en simultáneo, van a recuperar saberes adeudados junto a los alumnos que lo necesiten. Allí está el problema.
Además, las jornadas para el personal educativo se han fijado para el 13 y 14 de febrero: dos días en que los chicos no podrán tener apoyo de las trayectorias. Estas fechas no son sólo una idea del Gobierno de Mendoza sino que lo que se pretende con esta organización es alcanzar el piso de los 190 días de clases establecidos por el Consejo Federal de Educación.
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Fernando Dacuña, docente y director de la Escuela Santa María de Belén.
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Pero a nivel pedagógico, ¿qué opinan las personas que están frente al aula sobre este calendario? Fernando Dacuña, docente y director de la Escuela Santa María de Belén, explicó que “con esta organización, lo que se echa por tierra es la idea del acompañamiento individual de las trayectorias escolares porque por privilegiar alcanzar los 190 días de clases, se pierde la posibilidad de que los chicos reciban apoyo que necesitan y puedan demostrar lo aprendido”.
La superposición de fechas entre el período de intensificación de saberes y el inicio de clases plantea interrogantes sobre su efectividad y el impacto en el desempeño de los estudiantes: “Si las clases comenzaran el 5 de marzo luego del feriado de Carnaval, eso posibilitaría que los chicos tuvieran cuatro semanas reales de intensificación de saberes, y le daría la oportunidad a los estudiantes de tener por lo menos tres clases de apoyo y así acreditar ese espacio sin apuros, sin presiones”, remarcó Fernando Dacuña.
El director explica esto porque “hay chicos que van a tener que rendir en la semana del 24 de febrero con las clases ya comenzadas”.
Fernando Dacuña. Director Escuela Santa María de Belén (2)
El director Fernando Dacuña explica los peligros de privilegiar el cumplimiento de los 190 días de clases sobre el apoyo a las trayectorias.
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Cinco materias para pasar de año
Fernando Dacuña también recordó que, por calendario también hace unos años, “se da la oportunidad a los chicos que deban entre tres y cinco materias previas, de tener todo el mes de marzo para intensificación con el objetivo de ver si pasan o no”. Pero esto lo deben realizar mientras cursan en simultáneo el año regular de clases. “El apoyo que tienen durante este mes es en realidad a cuentagotas porque es un acompañamiento que no puede ser de calidad ya que el profe tiene que dar apoyo a unos pocos mientras da clases al curso completo. Imposible”, defendió Dacuña.
Intensificación de saberes en riesgo
Volviendo al conflicto con el calendario, la intensificación de saberes, destinada a aquellos estudiantes que adeudan espacios curriculares del 2024, se lleva adelante del 10 al 28 de febrero. Sin embargo, el inicio de clases para el ciclo lectivo 2025 está programado para el 24 de febrero, lo que significa que los estudiantes que aún no hayan acreditado sus espacios curriculares deberán rendir exámenes mientras cursan el nuevo año escolar.
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Esta situación ha generado críticas, ya que la intensificación de saberes se ve reducida porque, además, el 13 y 14 febrero están las jornadas institucionales, en las que no habrá clases pero sí trabajo para docentes y directivos. Además, la superposición con el inicio de clases implica que los estudiantes que deban materias deberán dividir su tiempo entre el estudio para los exámenes y las nuevas materias, lo que podría afectar su rendimiento en ambas áreas.
¿Error o decisión deliberada?
Si bien se desconoce el motivo detrás de esta modificación, la comunidad educativa se pregunta si se trata de un error o una decisión deliberada. Algunos sugieren que el inicio de clases podría postergarse una semana, hasta el 5 de marzo, para permitir que los estudiantes cuenten con más tiempo para la intensificación de saberes y puedan rendir sus exámenes sin la presión de tener que cursar nuevas materias al mismo tiempo.
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El rol del docente y la falta de apoyo
La situación también pone de manifiesto la sobrecarga de trabajo que enfrentan los docentes, quienes deben brindar apoyo a los estudiantes que rinden exámenes mientras continúan con la enseñanza de las nuevas materias. Además, se critica la falta de apoyo institucional, ya que muchas escuelas no cuentan con los recursos necesarios para contratar profesores adicionales que puedan brindar apoyo personalizado a los estudiantes que lo necesitan.
Otro aspecto preocupante es la situación de los estudiantes que adeudan hasta cinco materias. Si bien el calendario les brinda la oportunidad de rendir exámenes durante todo el mes de marzo, esto implica que deberán estudiar para varias materias mientras cursan el nuevo año escolar, lo que dificulta el aprendizaje y el apoyo que puedan recibir por parte de los docentes.
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El calendario escolar 2025 plantea algunas dudas sobre la real intensificación de saberes y el apoyo concreto que se brinda a los estudiantes. La superposición de fechas y la falta de personal podrían afectar su rendimiento e influir en la repitencia.
Desde las escuelas lo que se plantea es si el cumplimiento de los 190 días de clases es directamente proporcional con el rendimiento escolar, entendido bajo estas condiciones y en este contexto en particular.
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