Jorge Rial denunció un episodio que interpretó como amenaza frente a su domicilio. Esto encendió las alarmas de sus vecinos y de la policía. El periodista contó que al llegar a su casa encontró un Ford Falcon estacionado con un hombre en su interior, mirándolo fijamente. El hecho lo hizo recordar los años más oscuros de la dictadura militar.
Jorge Rial relató la amenaza en su programa radial
Durante la emisión de su ciclo en Radio 10, Rial describió la escena: “Es raro que de golpe llegues a tu casa y veas estacionado un Falcon con un tipo adentro, tomando mate y mirando fijo”. Los vecinos también se mostraron preocupados y llamaron a la policía, que acudió a constatar la situación.
El periodista vinculó el hecho con el presente político al remarcar que ese vehículo es considerado un emblema por seguidores del presidente Javier Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel. “Con la historia que tenemos, es muy fuerte”, dijo al recordar el rol que tuvieron los Falcon en la represión de la última dictadura.
Cruce con el Gobierno y la filtración de audios
En paralelo, Rial volvió a quedar en el centro de la polémica tras la difusión de audios que comprometen al entorno presidencial. En su programa “Cónclave”, junto a Viviana Canosa y Alejandro Fantino, aseguró que la administración de Milei intentó contener la filtración de los materiales durante el fin de semana, pero que la magnitud del caso lo volvió imposible.
A la tensión por el Falcon se sumó la denuncia del Gobierno contra Rial y Mauro Federico, a quienes apunta por las grabaciones que involucran a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en supuestos casos de corrupción. El oficialismo incluso solicitó el allanamiento de los estudios de Carnaval Stream, generando un clima de mayor confrontación.
Con su relato, Rial puso en evidencia la vulnerabilidad de los periodistas en un contexto de creciente fricción con el poder político. El episodio reavivó la discusión sobre seguridad, libertad de expresión y el rol de la prensa en la Argentina actual.