Los aumentos de alimentos y tarifas y la baja en el poder adquisitivo preocupan a los comerciantes pyme
Los aumentos constantes en los alimentos y las tarifas marcan el ritmo de la desaceleración del consumo.Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Los aumentos constantes en los alimentos y las tarifas marcan el ritmo de la desaceleración del consumo.Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Los aumentos constantes en los alimentos y las tarifas marcan el ritmo de la desaceleración del consumo.Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Los aumentos constantes en los alimentos y las tarifas marcan el ritmo de la desaceleración del consumo.Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Mientras siguen los aumentos de precios, todos los rubros de ventas minoristas, salvo las farmacias, bajaron en abril según el último dato difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El relevo, que incluye a Mendoza a través de la Federación Económica de Mendoza (FEM), indicó que en abril, la comparación mensual desestacionalizada se observó una contracción del 1,8%.
En Mendoza, no sólo se reduce el consumo en almacenes y pequeños comercios, sino que en los supermercados esta provincia registra un promedio de ticket muy por debajo de otras con menos población como Neuquén -entendible por los salarios más altos debido a la actividad petrolera- y La Pampa.
En el informe, la CAME registró no obstante un crecimiento interanual del 3,7% a precios constantes y en el acumulado del primer cuatrimestre del año muestra una variación positiva del 14,9%.
Señala el reporte que en abril:
Los datos históricos de variación interanual y mensual reflejan una desaceleración del consumo en 2023, con fuertes caídas en meses clave.
En diciembre de 2023, el sector registró una baja del 19,8% interanual y un desplome mensual del 13,2%. Sin embargo, a partir de enero de 2025, la tendencia cambió, con un incremento interanual del 33,5%, y una acumulada del 32,8%.

Abril de 2025 mostró un crecimiento interanual del 6,3%, aunque con una caída mensual desestacionalizada del 0,9%. Esto evidencia una recuperación parcial, con expectativas prudentes sobre el mediano plazo.
El comportamiento del consumidor sigue reflejando las dificultades económicas, señala CAME. La demanda se concentra en productos esenciales, mientras que artículos de menor rotación, como golosinas y panificados estacionales, presentan bajas significativas.
Además, los aumentos en carnes, verduras y servicios públicos afectan las decisiones de compra. Al respecto, días atrás un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que los valores de los distintos cortes de carne bovina continúan en alza.
En abril los precios en mostrador aumentaron un 4,1%, desacelerando su ritmo de crecimiento respecto a marzo, cuando la suba fue del 7,5%. Sin embargo, la tendencia sigue preocupando a consumidores y comerciantes.
Indicó a su turno el reporte de CAME: "Preocupan los aumentos en carnes, verduras, servicios públicos y la pérdida de poder adquisitivo de los clientes. También se señaló el impacto negativo de los feriados y la competencia de grandes cadenas. Algunos negocios aplicaron estrategias de precios agresivas para sostener las ventas, aunque eso implicó reducir ganancias. Predominó una actitud cautelosa, con expectativas moderadas hacia el corto plazo".

Los comerciantes han recurrido a estrategias de precios agresivas para sostener las ventas, aunque esto ha impactado en sus márgenes de ganancia. A esto se suma la competencia de grandes cadenas, que cuentan con mayor capacidad para aplicar descuentos.
Para mitigar la contracción del consumo, los negocios han optado por promociones y descuentos, aunque la prudencia sigue predominando. Con una evolución de ventas que muestra signos de recuperación, pero con desafíos persistentes, el sector encara el corto plazo con expectativas moderadas, señala CAME.
En el relevamiento que hizo la entidad, la mayoría de los empresarios consultados cree que no es momento de invertir.
