A dos meses de la detención del gendarme argentino Nahuel Gallo en Venezuela, su esposa, María Alexandra Gómez, denunció que continúa incomunicado y sin acceso a un tribunal. Mientras tanto, el Gobierno Nacional mantiene gestiones diplomáticas para obtener información sobre su estado y su situación legal.
Sin contacto ni información oficial de Venezuela
En declaraciones a Radio Splendid, Gómez expresó su angustia y preocupación: “Parece mentira que ya mañana sean dos meses sin Nahuel, han sido durísimos”. La incertidumbre y la falta de información sobre el paradero y el estado de salud del gendarme han generado un profundo desconcierto en su familia.
“Es horrible no saber nada de él. Está detenido e incomunicado, no hemos tenido ningún tipo de información”, denunció Gómez. Según su relato, Gallo ya cumplió 60 días de detención sin haber sido presentado ante la justicia venezolana, lo que genera gran preocupación tanto en su familia como en las autoridades diplomáticas argentinas.
Gestiones diplomáticas y trabas legales
Desde el inicio de la detención, la Cancillería argentina ha estado en contacto con la familia y ha brindado apoyo en las gestiones legales. Sin embargo, Gómez asegura que, a pesar de los intentos de contacto con su esposo, no han recibido respuesta alguna por parte de las autoridades venezolanas.
“Nosotros hemos intentado todo lo legalmente posible para comunicarnos con Nahuel y no hemos tenido ningún tipo de respuesta”, lamentó.
Un caso sin explicaciones claras
Gómez subrayó que su marido es una persona “totalmente apolítica” y negó que haya sido enviado a Venezuela por el gobierno argentino. “Nahuel es una persona totalmente apolítica, no fue enviado por el gobierno argentino”, aclaró, desmintiendo cualquier vinculación con cuestiones políticas o diplomáticas.
El caso de Nahuel Gallo sigue envuelto en el misterio, y la incertidumbre sobre su situación genera preocupación tanto en su entorno familiar como en organismos de derechos humanos que han comenzado a alertar sobre posibles irregularidades en su detención. Mientras tanto, su familia continúa exigiendo respuestas y apelando a la intervención del Gobierno para garantizar su liberación y su regreso a Argentina.