Enojados con la gestión de Luis Petri, los militares argentinos parecen haberle dado la espalda al presidente Javier Milei en las recientes elecciones bonaerenses, optando masivamente por la lista de Fuerza Patria. Según un sondeo interno realizado en diversas unidades militares, el peronismo habría cosechado un respaldo contundente: 80% en el Ejército, 60% en la Fuerza Aérea y 55% en la Armada, tradicionalmente más distante de las ideas justicialistas.
Petri está en el ojo del huracán del escándalo por la trama de coimas que reveló Diego Spagnuolo, abogado, amigo de Javier Milei y quien estaba al frente de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) hasta que reveló us oscuro entramado de coimas que involucra hasta a Karina Milei.
Un militar reveló los sondeos
La información, revelada a LPO por un militar con acceso transversal a todas las fuerzas, surge de encuestas habituales que se realizan entre el personal que reside en unidades como Campo de Mayo, Puerto Belgrano, Palomar, Morón, Punta Indio y Arana (La Plata). “Los oficiales y suboficiales que se prestan para el sondeo generalmente son la mayoría”, explicó la fuente, detallando que el relevamiento lo llevan adelante las oficinas de personal de cada destino.
“No es una novedad el voto, sobre todo en la suboficialidad. Milani y su muchachada son un ejemplo reciente de Ejército peronista”, señaló el militar, en referencia al exjefe del Ejército César Milani. La explicación, más allá de las afinidades ideológicas, parece tener raíces económicas: “De Teniente Coronel para abajo están sobre la línea de pobreza o un poquito más abajo”.
La composición política dentro del Ejército, según esta fuente, se divide en tercios: un 33% nacionalista o peronista, otro 33% liberal con simpatías hacia Estados Unidos, y un último tercio que varía según el contexto. Pero en esta elección, la crisis económica y el deterioro de las condiciones laborales parecen haber inclinado la balanza.
Descontento con la gestión de Petri
El descontento con la gestión de Luis Petri al frente del Ministerio de Defensa fue otro factor clave. La crisis de la obra social militar, que dejó sin cobertura médica a activos y retirados, y el posible cierre de empresas estratégicas como Coviara y Tandanor, encendieron la mecha del malestar. En Coviara, los trabajadores rechazan ser transferidos, lo que ha aumentado la tensión con el ministro.
Días atrás, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) “exigió” investigar al ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, por la firma de un contrato que realizó entre el Instituto de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) y la droguería Suizo Argentina, por un valor de 50.000 millones de pesos.
Otro de los cuestionamientos que enfrentó Petri fue cuando blanqueó la intención del Gobierno argentino de adquirir 27 vehículos blindados Stryker a Estados Unidos. El anuncio, realizado durante una visita al Pentágono junto al secretario de Defensa norteamericano Pete Hegseth, fue interpretado por sectores castrenses como una nueva muestra de desdén a los criterios técnicos del Ejército.