Trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahan se solidarizaron con César Castillo, el enfermero del Hospital Central despedido tras una protesta por sus salarios.
César Castillo recibió el apoyo del Garrahan, cuyos trabajadores atraviesan una lucha en repudio al vaciamiento y ajuste dispuesto por Milei.
Trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahan se solidarizaron con César Castillo, el enfermero del Hospital Central despedido tras una protesta por sus salarios.
"Queremos mandar nuestra solidaridad con César Castillo y todos los compañeros del Hospital Central de Mendoza. Sabemos que César fue injustamente despedido solamente por estar activando la lucha por las condiciones de trabajo", subrayaron en un video que difundieron en redes sociales.
Castillo, referente técnico en hemodiálisis con más de 30 años de trayectoria, fue desafectado por el Gobierno de Mendoza luego de participar en una protesta contra la precarización laboral en el Hospital Central. El Estado provincial le notificó su despido por «no adaptarse a las nuevas normativas del servicio», enviando un escribano y un policía a su domicilio. No hubo audiencia previa ni instancia administrativa.
Se trata de un trabajador que no solo era un formador de colegas y un profesional muy querido por pacientes y compañeros. Era también uno de los rostros que canalizó el descontento durante las jornadas de paro de la semana anterior. El castigo se extendió: trabajadores de terapia intensiva denunciaron que, tras la protesta, recibieron bajas calificaciones en sus planillas de trabajo.
Las represalias a los que protestan no quedaron ahí: trabajadoras de terapia del Central contaron a este diario que a todos los que participaron de la protesta les pusieron una mala calificación esa semana en su planilla de trabajo.
Castillo fue uno de los trabajadores entrevistados por canales de aire en el marco del paro la semana pasada. Después de esa protesta, el Gobierno envió un escribano y un policía a su casa en San Martín para notificarle que estaba despedido por "no adaptarse a las nuevas normativas del servicio". Castillo lleva más de 5 años como trabajador precarizado del Hospital Central, una de las formas en que el gobierno ajusta y achica el Estado: cobra como monotributista.
Hay más de 2 mil prestadores de salud que le facturan al Estado en hospitales y centros de salud según cálculos de los gremios en base3 a listados provistos por el Gobierno. En lugar de pasar a planta, el Estado los mantiene con contratos basura o facturando. La protesta en el Central de la que participó Castillo la semana pasada fue por esas condiciones de precariedad. Este jueves los trabajadores volvieron a reclamar por esas condiciones precarias.
Gremios como AMPROS (profesionales de la salud), Sipes y Sitea, además la Asamblea de Autoconvocados del Central, pidieron la inmediata reincorporación de Castillo. Este martes habrá una vigilia por su reincorporación.