Tras la aprobación en el Senado de las leyes de recomposición jubilatoria, moratoria previsional y emergencia en discapacidad, el presidente Javier Milei confirmó que ejercerá su atribución constitucional de vetarlas. Este movimiento abre un nuevo capítulo donde el oficialismo se reconfigura para blindar esos vetos y evitar que las leyes cobren vigencia. En esa maquinaria, Alfredo Cornejo emerge como engranaje del armado libertario.
La votación en el Senado ratificó el alineamiento del gobernador con el plan libertario y la obediencia debida de sus legisladores. Mariana Juri se ausentó, jugando a favor del oficialismo, y Rodolfo Suarez viajó y tampoco estuvo en la sesión, lo que significó un respaldo indirecto al evitar sumar votos a favor de los jubilados, como impulsaba la oposición. La decisión se percibe como un gesto de sintonía con Milei, en medio de negociaciones delicadas por fondos provinciales y futuros acuerdos electorales.
La estrategia oficial para sostener los vetos contempla tres vías: afianzar un tercio de votos en alguna de las cámaras, judicializar el proceso parlamentario si el Congreso insiste con las leyes, y restablecer vínculos con gobernadores aliados para evitar nuevas derrotas.
Dentro de ese esquema, Cornejo aparece como uno de los mandatarios más "confiables" o funcionales al plan libertario, junto con Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Hugo Passalacqua (Misiones), Leandro Zdero (Chaco) e Ignacio Torres (Chubut).
La cuenta que hace el Gobierno para blindar los vetos en Diputados incluye además al PRO, el MID y los llamados “radicales con peluca” —aquellos que, si bien provienen de la UCR, se alinean con el oficialismo libertario—. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, comenzó una ronda de encuentros con gobernadores, buscando consolidar este bloque funcional al Ejecutivo.
Los vetos, prueba de fuego para los libertarios
La votación de las leyes previsionales fue un llamado de atención para el oficialismo porque el Senado propinó una derrota legislativa contundente. Blindar el veto requiere ahora una ingeniería política compleja, donde la figura de Cornejo juega.
El trasfondo también incluye negociaciones de listas, candidaturas y acuerdos territoriales, en un momento donde Milei busca consolidar una coalición que le permita avanzar con su plan de reformas sin quedar atrapado en los márgenes de su representación legislativa minoritaria.
Guillermo Francos salió a tender puentes
Tras los insultos de Javier Milei contra los gobernadores por los proyectos que avanzaron este jueves en el Senado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió a poner paños fríos e intentó sostener los puentes con los mandatarios provinciales más cercanos a la Casa Rosada, quienes mostraron músculo avalando los proyectos, que Javier Milei dijo que va a vetar.
No es el caso de Alfredo Cornejo -quien apoya explícitamente el plan de ajuste del libertario y lo demuestra con votos en el Congreso-. Los senadores que le responden actuaron este jueves en consecuencia.
Sobre los gobernadores que reclaman ATN y la coparticipación del Impuesto a los Combustibles, Francos soltó:
“No todos son lo mismo, hay algunos que se dedican a gastar y otros que son más austeros en la administración de los recursos públicos”. “No todos son lo mismo, hay algunos que se dedican a gastar y otros que son más austeros en la administración de los recursos públicos”.