El Presidente Javier Milei aterrizó en Buenos Aires esta mañana tras un viaje fallido a Noruega que terminó antes de lo previsto. La visita a Oslo, que incluía reuniones con el rey y autoridades locales, se interrumpió de manera abrupta cuando el mandatario decidió regresar un día antes. El motivo de la urgencia fue la necesidad de estampar su firma en el proyecto de reforma laboral que el Gobierno busca enviar al Congreso durante las sesiones extraordinarias de fin de año.
La foto que no fue
La agenda internacional había comenzado con expectativas de una foto junto a la opositora venezolana María Corina Machado, en el marco de la entrega del Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, la dirigente no asistió a la ceremonia y el encuentro nunca se concretó. Con la imagen frustrada y los compromisos oficiales suspendidos, Milei emprendió el regreso inmediato.
Ya en suelo argentino, el Presidente rubricó el proyecto de “modernización laboral”, que introduce cambios en horas extra, vacaciones e indemnizaciones. La iniciativa, presentada como una transformación histórica, apunta a flexibilizar las relaciones laborales y será debatida en el Congreso en los próximos días.
Adorni lo promocionó en redes
“El Presidente de la Nación firmó hace unos instantes el proyecto de modernización laboral que se enviará inmediatamente al Congreso de la Nación. El mismo representa la transformación más grande de la historia argentina en materia laboral”, anunció el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en sus redes sociales.
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Así, la jornada que comenzó con un viaje truncado en Europa terminó con un gesto político de alto impacto en Buenos Aires: el inicio formal de una reforma que promete abrir un nuevo capítulo en la historia laboral del país.