El Paso Cristo Redentor lleva 33 días cerrado como consecuencia de las condiciones climáticas que afectan al corredor internacional entre Argentina y Chile. La acumulación de camiones y las pérdidas económicas generadas por la interrupción del tránsito aumentan con el paso de los días.
Los pronósticos meteorológicos abrieron una posibilidad para la próxima semana. A partir del lunes podría comenzar una ventana de estabilidad que permitiría avanzar con las tareas necesarias para recuperar la circulación.
Sin embargo, la eventual reapertura del Paso Cristo Redentor no dependerá únicamente de las condiciones del lado argentino. Las autoridades deberán coordinar la habilitación con sus pares de Chile y evaluar el estado del camino en el sector cordillerano.
La ventana de buen tiempo podría extenderse hasta el 23 de agosto, aunque durante las próximas horas todavía se espera la continuidad de las nevadas en algunos sectores de la cordillera.
Cómo está la Ruta 7 hacia el túnel
El último informe de Vialidad Nacional señala que los equipos continúan trabajando sobre la Ruta Nacional 7 para avanzar con el despeje del corredor hasta la boca del túnel internacional.
Actualmente, el tramo entre Uspallata y Puente del Inca se encuentra transitable, aunque las autoridades mantienen la recomendación de circular con precaución.
La situación cambia entre Punta de Vacas y Penitentes, donde las condiciones meteorológicas incluyen cielo cubierto y presencia de neviscas. Más adelante, desde Puente del Inca hasta la boca del túnel, el camino permanece intransitable debido a las nevadas y las bajas temperaturas.
La evolución de estos sectores será determinante para establecer si existen condiciones para recuperar el tránsito internacional.
Chile también debe definir la reapertura
Del lado chileno, la situación presenta sus propias dificultades. Las autoridades que tienen a cargo el mantenimiento de las rutas fronterizas advirtieron sobre los riesgos que todavía existen en distintos puntos del recorrido.
Uno de los sectores que requiere especial atención son los Caracoles, un tramo de 29 curvas donde pueden registrarse desprendimientos de material y otras dificultades vinculadas con las condiciones de la montaña.
También existen riesgos entre el sector de Guardia Vieja y el túnel internacional, donde las autoridades chilenas mantienen bajo evaluación la posibilidad de rodados y avalanchas.
Por eso, aunque el pronóstico permite pensar en una reapertura desde el lunes, la decisión final deberá surgir de una evaluación conjunta entre Argentina y Chile. Para los transportistas que permanecen a la espera, la posibilidad de recuperar al menos el tránsito de camiones representa la principal expectativa para los próximos días.