Con una mirada integral y acompañamiento de Unicef, el Gobierno de Mendoza presentó su nueva Estrategia Provincial para la Primera Infancia, una política que busca asegurar el bienestar y los derechos de niñas y niños de 0 a 4 años a través del trabajo conjunto entre ministerios, municipios y organizaciones.
Una política pública para cuidar desde la niñez
El acto estuvo encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar, y el representante de Unicef Argentina, Rafael Ramírez. Allí se firmó el decreto que institucionaliza las nuevas líneas de acción para la primera infancia, incluyendo la creación de la Mesa Interministerial de la Primera Infancia, un espacio clave para coordinar políticas entre las áreas de Salud, Educación, Desarrollo Social y otros organismos del Estado provincial.
Durante la jornada, Cornejo remarcó que “invertir en primera infancia es más eficaz para la vida de las personas y más eficiente para el funcionamiento del Estado”. También destacó que, si bien se ha avanzado, todavía hay desafíos por delante. “Queremos que ningún niño sea criado por el Estado, sino en entornos familiares”, sostuvo.
Por su parte, Rafael Ramírez valoró el trabajo conjunto y celebró que Mendoza haya definido esta etapa del desarrollo como una prioridad. “Está demostrado que es la mejor inversión que puede hacer un Estado”, expresó.
Unicef acompaña la estrategia para reducir desigualdades
La Estrategia Provincial para la Primera Infancia cuenta con el respaldo técnico de Unicef Argentina, que participó en el diagnóstico y en la elaboración del plan. Entre sus objetivos centrales figuran la reducción de desigualdades sociales y territoriales, el fortalecimiento de los Centros de Desarrollo Infantil y Familiar (CDIyF), jardines maternales y residencias alternativas, y el acceso equitativo a servicios de calidad en toda la provincia.
El plan contempla acciones como la promoción de la salud materno-infantil, el acceso temprano a controles médicos, el acompañamiento a familias en contextos de vulnerabilidad, la prevención de situaciones de violencia, y la formación de equipos técnicos. También pone foco en la inclusión de niñas y niños con discapacidad y en garantizar entornos afectivos y seguros.
Tadeo García Zalazar subrayó que esta estrategia forma parte de una política sostenida desde hace años, y que la articulación con Unicef permite sumar evidencia, modelos de gestión y acompañamiento territorial. “Esto impacta directamente en la calidad de vida de los niños y sus familias”, afirmó.