Los gatos son animales domésticos presentes en la mayoría de los hogares del país y la provincia. Sin embargo, desde hace un tiempo, en San Rafael se viene registrando una problemática que preocupa a sus habitantes: la proliferación de colonias felinas, acompañada por una notoria falta de empatía y cuidado hacia estos animales.
Por colonia se entiende a una gran cantidad de felinos en un mismo lugar. Generalmente se crían de forma salvaje dado que, en muchos casos, la gente abandona a las hembras y estas se reproducen de manera muy rápida, sin hogar, contención ni cuidados.
María Victoria Álvarez es una de las tantas vecinas de San Rafael que oficia de proteccionista de animales y trabaja a diario para atender a estos gatos que forman sus grupos en diferentes puntos del departamento, como por ejemplo en Valle Grande, uno de los lugares más turísticos de la comuna.
En diálogo con ElEditor, la mujer expresó su preocupación por la falta de conciencia de las personas que arrojan o se desprenden de forma inhumana de estas mascotas. “Muchas veces pasa que la gente no cuida a los gatos o les molestan en la casa y los tiran, eso genera que muchas hembras se preñen y se reproduzcan en diferentes lugares, generando así colonias de gatos; apuntamos a la toma de conciencia con los animales”, apuntó.
Álvarez realiza una tarea casi titánica rescatando a estos gatitos y gestionando su esterilización para cuidar su vida. “Por redes o por el teléfono la gente te avisa y vamos a buscar a los gatos para luego llevar a esterilizarlos o cuidarlos, porque muchas veces están heridos o con problemas de salud, en la mayoría de los casos tratamos de darlos a personas que busquen un gato, pero como son salvajes, a veces es complicado que puedan ser aceptados”, explicó.
Colonias de gatos en Valle Grande
Una de las colonias más recientes de gatos en San Rafael se ubica en Valle Grande, un embalse plagado de turistas durante todo el año. Álvarez reconoce que allí, en la zona conocida como La Barra, hay una gran cantidad de felinos, la mayoría atigrados, a quienes ella ayuda de forma periódica.
“El mayor problema que estamos teniendo es que estos gatos en colonias, al ser salvajes por criarse ahí, atentan contra la fauna local porque se convierten en cazadores y les roban la comida a los zorros del lugar”, relató la proteccionista y agregó que actualmente hay una colonia de entre 15 y 20 felinos.
Los gastos de los animales
María Victoria Álvarez realiza esta tarea totalmente ad honorem y se sustenta de donaciones que recibe de las personas, ya sea con dinero, alimentos o diferentes insumos para cuidar a los felinos.
Lo cierto es que los costos de veterinaria no son nada baratos y cada consulta vale entre 6 y 8 mil pesos. “Una castración puede estar en los 80 mil pesos, nosotros trabajamos a veces con la gente de Zoonosis del municipio, donde para castrar un gato solo piden que tenga un peso superior a los tres kilos”, manifestó.
“La gente nos colabora mucho por suerte, siempre pedimos que, si alguien tiene comida para gatos, medicamentos, comederos o incluso caniles para trasladarlos, se comuniquen conmigo y yo los busco”, dijo Álvarez.
Sus vías de comunicación son por Instagram (@alvarezmvictoria), Facebook (María Victoria Álvarez) o donación de dinero al alias ‘coloniavallegrande’.