La escudería francesa Alpine dio un paso estratégico de cara al futuro de la máxima categoría y la noticia impacta de lleno en el desarrollo del piloto argentino Franco Colapinto. El equipo anunció la incorporación de un nuevo simulador de última generación para el trabajo técnico y la preparación de los pilotos.
La compañía inglesa fue seleccionada para diseñar e instalar el nuevo sistema que utilizará Alpine en su sede de Enstone. Se trata de una tecnología considerada fundamental para el desarrollo de los monoplazas, especialmente en un contexto donde las pruebas en pista son cada vez más limitadas y gran parte de la evolución de los autos depende de la simulación virtual.
El nuevo simulador se destaca por ofrecer una latencia extremadamente baja (inferior a los 4 milisegundos) y un ancho de banda de 55Hz. Estas características permiten reproducir con enorme precisión las sensaciones reales de conducción, los movimientos del auto y las reacciones dinámicas del monoplaza en diferentes condiciones de pista.
El detalle clave de la innovación de Alpine
La precisión de estos sistemas resulta determinante para el trabajo diario de los pilotos y de los ingenieros. Gracias a esta tecnología, los equipos pueden probar configuraciones aerodinámicas, estrategias de carrera, comportamiento de neumáticos y adaptación a distintos circuitos sin necesidad de girar físicamente en pista.
La inversión detrás de este tipo de herramientas también refleja la importancia que tienen dentro de la categoría. Un simulador de estas características puede costar entre 4 y 10 millones de dólares, dependiendo de su complejidad y nivel de desarrollo tecnológico.
Dynisma ya trabaja con varias estructuras de primer nivel dentro de la Fórmula 1. McLaren utiliza el modelo DMG-1 en su base de Woking, donde incluso colaboró en el desarrollo del superdeportivo McLaren. Además, la empresa británica también diseñó el simulador que posee Scuderia Ferrari en Fiorano.