Lo que sucedió en la vuelta 22 de Suzuka no solo quedó en los muros del circuito; se trasladó a una cacería digital sin precedentes para el piloto argentino. Franco Colapinto fue blanco de una oleada de mensajes hostiles y acusaciones delirantes tras el escalofriante accidente de Oliver Bearman (Haas).
Mientras el británico era asistido tras un impacto de 50G, en las redes la sentencia ya estaba dictada por el odio: "Mataste a Bearman" o "Estúpido" fueron algunos de los dardos que recibió el pilarense.
Una maniobra malinterpretada y un impacto de 50G
El accidente fue brutal. Bearman perdió el control de su Haas al intentar superar a Colapinto en la curva 13, usando el modo Overtake. El impacto contra las barreras fue tan seco que se temió lo peor, pero tras las radiografías, el equipo confirmó que "Ollie" está bien, apenas con una contusión en su rodilla derecha.
Sin embargo, los seguidores del inglés no tardaron en señalar a Franco por una supuesta maniobra para "sacarlo" de la pista. “¿Por qué ampliaste la trayectoria?”, cuestionaban usuarios anónimos, acusando al argentino de una “tentativa de homicidio”. La situación escaló a tal punto que la agencia que representa a Colapinto, Bullet Sports Management, tuvo que salir a pedir "amor y apoyo" ante un odio que calificaron como "injustificado".
El jefe de Haas rompe el silencio y limpia a Franco
Para terminar con las especulaciones, quien dio la palabra definitiva fue Ayao Komatsu, el jefe de equipo de Haas. Lejos de culpar al argentino, el japonés fue tajante al explicar que la diferencia de velocidad entre ambos autos era de 50 km/h debido al uso del botón de impulso y las nuevas reglas de energía.
"Colapinto no tuvo la culpa en absoluto. No se movió. En la vuelta anterior su velocidad era exactamente la misma. Hicimos lo mismo que veníamos haciendo, pero nosotros desplegamos más energía y la diferencia de velocidad fue de 50 km/h. Eso lo volvió peligroso", sentenció Komatsu, dejando en claro que Franco fue una "pared" estática para un misil que venía descontrolado.
La FIA bajo la lupa: el parate de abril será clave
El incidente fue tan grave que la FIA ya tomó cartas en el asunto. A través de un comunicado oficial, el ente máximo admitió que las nuevas normas de gestión de energía necesitan una "revisión estructurada". El parate forzado de abril por el conflicto en Medio Oriente servirá para que los técnicos se reúnan y ajusten un reglamento que, en Japón, casi termina en tragedia.
Franco terminó 16°, masticando la bronca de una estrategia arruinada por el Safety Car y el sabor amargo de un hostigamiento que no se condice con la realidad de la pista. Ahora, el refugio será el simulador y, posiblemente, ese esperado reencuentro con el público argentino antes de viajar al GP de Miami en mayo.