Carlos Alcaraz ha derribado el último muro que le quedaba en el inicio de esta temporada 2026. Tras varios años chocando contra la barrera de los cuartos de final en el Abierto de Australia, el jugador de El Palmar dio una exhibición de jerarquía al vencer al australiano Alex de Miñaur por 7-5, 6-2 y 6-0.
Con esta victoria, el español no solo se asegura mantener el número uno del mundo al finalizar el torneo, sino que se posiciona como el máximo favorito para levantar el trofeo que el año pasado se le escapó en manos de Djokovic.
Una "fiera" que no detiene su marcha
A pesar de jugar con todo el público en contra y ante un De Miñaur que venía mostrando un nivel altísimo (6° del ranking), Alcaraz no cedió un solo set. Tras un primer parcial batallado que se definió por detalles, el murciano activó el "modo rodillo" y borró de la cancha al oceánico, quien terminó resignado ante la potencia de la derecha del español.
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Las marcas que persigue el "huracán" Alcaraz:
- El heredero de Rafa: Con 22 años y 272 días, es el segundo jugador más joven en alcanzar 10 semifinales de Grand Slam, quedando apenas unos días por detrás de la marca que impuso Rafael Nadal en 2009.
- El Grand Slam personal: Si gana en Melbourne, Alcaraz se convertirá en el jugador más joven de la historia en completar los cuatro grandes (Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open), superando el récord de Don Budge que data de 1938.
- La leyenda de Borg: También busca ser el más joven en ganar 7 títulos de Grand Slam, superando al mítico Björn Borg.
El próximo obstáculo: una revancha esperada
En semifinales, Alcaraz se verá las caras con el alemán Alexander Zverev. El germano, que viene de eliminar al estadounidense Learner Tien, ya sabe lo que es jugar finales en Melbourne y representa una amenaza física y tenística importante.
Para "Carlitos", este duelo es la oportunidad de vengar la eliminación sufrida en rondas previas el año pasado y consolidar un 2026 que ha comenzado con un nivel de tenis que parece no tener techo.