Martina Contreras divide su vida de deportista de elite y los estudios. Lo primero, su gran pasión por la que se desvive desde que arrancó a entrenar. Por otro, lo que más o menos hace una chica de su edad hace cuando sale de la escuela. La natación la tiene en uno de sus mejores momentos, y así está, a full pensando en el Panamericano.
Asunción es la gran meta y para eso trabaja a sol y sombra: "Estamos entrenando en seis turnos diarios. La rutina es fuerte y por suerte todas las partes lo entienden así. Estamos acelerando a fondo porque queda poco tiempo para los Juegos. Estoy muy contenta con la clasificación y ahora solo queda entrenar".
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Contreras se quedó con el segundo puesto en el Panamericano de deportes acuáticos.
El camino de la atleta de Regatas fue primero con el Nacional de Santa Fe, siendo segunda en su categoría. Acto seguido sacó boleto para el Panamericano de Medellín en Colombia. Fue quinta en los 10 kilómetros y segunda en relevo de 4x1500. Ese rendimiento le permitió estar adentro de los Juegos de Asunción.
"Lo de Medellín fue muy positivo. Me vino muy bien la temperatura del agua. No me esperaba tan buen nivel y por suerte pudimos lograrlo con el equipo. Fue una alegría enorme y ahora toca pensar en Paraguay", dijo Contreras en la recta final rumbo al torneo continental.
La vida de Contreras, entre natación y sus estudios
"Por suerte ahora estoy de vacaciones en la facultad de mis estudios de Ingeniería Química y puedo enfocarme mucho más en la parte deportiva. Es un esfuerzo grande pero lo llevamos bien", dice la nadadora. Como muchos atletas que viven como elite pero tienen que hacerle frente a sus obligaciones.
Son 6 turnos por día, en el medio los estudios, los exámenes, los tiempos. Una ensalada con la que reparte sus tiempos. No hay manera de no ser aplicada para no colapsar, algo que Marti cumple a rajatabla desde que tomó el desafío de hacerle frente a ambos objetivos de su vida.