San Lorenzo no levanta cabeza y difundió este martes un comunicado oficial en el que aclaró su postura ante el pedido de quiebra presentado por AIS Investment Fund SCA SICAV RAIF. El club de Almagro atraviesa por una crisis económica muy complicada y el panorama podría ser mucho más oscuro.
En el texto, la institución de Boedo aseguró que se encuentra “trabajando activamente junto a un equipo especializado para atender de manera inmediata y responsable cada requerimiento” surgido a partir del proceso judicial.
El club también destacó que entregó en tiempo y forma toda la documentación solicitada por la Justicia, remarcando que actuó con “total transparencia y colaboración” durante todo el procedimiento.
Además, reafirmó su disposición para responder a cualquier requerimiento adicional que permita esclarecer la situación y resolver el conflicto dentro del marco legal correspondiente.
Hacia el final del comunicado, San Lorenzo sostuvo que mantiene un diálogo constante con las autoridades judiciales y con todas las partes involucradas.
Por último, el Ciclón expresó su confianza en que la presentación y el análisis de la información permitirán desestimar cualquier medida que pueda afectar el normal funcionamiento del club o la preservación de su patrimonio.
Las consecuencias de una supuesta quiebra para San Lorenzo
El club atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente y podría quedar bajo control judicial si no cancela un pasivo con un fondo suizo.
La Justicia notificó al club que dispone de un plazo fatal de cinco días hábiles para saldar una deuda de USD 4,7 millones con el fondo suizo AIS Investment Fund, una obligación que arrastra desde hace varios años y que hoy amenaza con llevar al Ciclón a la quiebra.
De no concretarse el pago en el tiempo estipulado, el tribunal podría declarar la quiebra de la institución, aunque esto no significaría la desaparición del club. En ese escenario, San Lorenzo quedaría bajo la administración de un síndico judicial, quien se encargaría de manejar los bienes, ingresos y egresos, con el objetivo de priorizar la cancelación de las deudas pendientes.