La próxima edición del ATP 250 que debía jugarse en Belgrado cambiará de sede y se disputará por primera vez en Atenas. La decisión fue tomada por la familia de Novak Djokovic, propietaria de la licencia, ante la creciente inestabilidad política en Serbia y la ruptura del vínculo con el presidente Aleksandar Vucic.
A través de un comunicado, los Djokovic señalaron que “a pesar del gran compromiso y los esfuerzos, no se pudieron garantizar las condiciones para la realización del torneo en la fecha y el formato previstos, por lo que se resolvió no celebrar la edición de este año en Belgrado”.
Sin embargo, el torneo no saldrá del calendario de la ATP: simplemente cambiará de país, y la capital de Grecia será la nueva sede.
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El conflicto que alcanza a Novak Djokovic.
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La política detrás del cambio que salpica a Novak Djokovic
Más allá de los motivos organizativos, el trasfondo es profundamente político. Novak Djokovic, ex número 1 del mundo y uno de los mayores ídolos deportivos de Serbia, expresó públicamente su apoyo a las protestas estudiantiles contra la corrupción en el país y exigió justicia por las 16 víctimas fatales del trágico episodio en la estación de trenes de Novi Sad.
El presidente había catalogado a Djokovic como “símbolo del deporte serbio”, pero el posicionamiento crítico del tenista terminó por dinamitar la relación. La falta de respaldo estatal y el clima social de tensión hicieron imposible la continuidad del torneo en territorio serbio.