El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, sorprendió en Nueva York al lanzar un anticipo que promete ser revolucionario: el pedido formal para que el Mundial 2030 se dispute con 64 selecciones. Lo hizo en la previa de una cumbre clave que reunió no solo a dirigentes deportivos, sino también a presidentes de Estado.
En la cita estuvieron Gianni Infantino, titular de la FIFA, y los mandatarios Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay). La reunión tuvo como objetivo avanzar en un proyecto que hasta hace poco parecía utópico, pero que ahora empieza a tomar forma.
De acuerdo a lo informado por el sitio Olé, Infantino, ya había buscado respaldo en Marruecos y en Asia, mientras que Europa asoma como el gran desafío, considerando que España, Portugal y Marruecos son las sedes oficiales del Mundial 2030.
La decisión del Consejo de la FIFA
La próxima semana podría haber novedades. El FIFA Council, del que forma parte Claudio “Chiqui” Tapia, tendría sobre la mesa la propuesta de los 64 equipos. El anuncio no puede esperar hasta el Congreso de la FIFA en Vancouver, previsto para el año próximo.
El Consejo de la FIFA está compuesto por 37 miembros: un presidente, ocho vicepresidentes y 28 integrantes elegidos por las federaciones. En ese marco, Tapia se mostró activo en Nueva York: incluso compartió una foto en sus redes junto a Mattias Grafström, secretario general de la FIFA, horas después del anticipo de Domínguez.
En 2023, Conmebol había logrado quedarse con tres partidos inaugurales por el centenario del Mundial: uno en Montevideo, otro en Argentina y un tercero en Paraguay. Pero Domínguez fue más allá y, con aval del Comité Ejecutivo, formalizó el pedido de ampliar a 64 participantes.
El formato del Mundial 2030
Si prospera la idea, el Mundial 2030 se jugaría con 16 grupos de 4 equipos cada uno, en lugar de los 12 que habrá en 2026. Avanzarían los dos mejores de cada zona, lo que daría lugar a una instancia de 32 equipos en octavos de final.