El boxeo suele regalar postales de épica y sangre, pero lo que ocurrió este fin de semana en el Madison Square Garden de Nueva York entró en los libros de lo insólito. Jarrell "Big Baby" Miller, un gigante de los pesos pesados, se convirtió en tendencia global no por su pegada, sino por perder el pelo postizo en pleno combate.
Todo sucedió durante el segundo asalto de su pelea contra Kingsley Ibeh. Tras recibir un uppercut limpio, el postizo de Miller se desplazó, dejando al descubierto una zona calva que el boxeador intentaba ocultar. Lejos de amedrentarse o sentir vergüenza, el púgil de Brooklyn esperó a llegar a su esquina, se arrancó el peluquín y lo arrojó a la multitud como si fuera un souvenir.
Embed - Jarrell Miller THROWS HIS HAIR into the crowd in moment for the history books
"Usé un champú con amoníaco": la insólita explicación de Miller
Tras bajarse del ring con una victoria por puntos (tarjetas de 97-93 y 96-94), Miller no esquivó el tema y explicó el origen del desastre capilar con una honestidad brutal que desató las risas de los presentes: "Perdí mi cabello un par de días antes tras usar una botella de champú que encontré en la casa de mi madre. Tenía amoníaco y me arruinó la cabeza, así que tuve que improvisar con el postizo", confesó el boxeador mientras se frotaba la calva y bailaba para celebrar.
Aunque la transmisión oficial no llegó a captar el momento exacto del lanzamiento, los celulares de los fanáticos en las primeras filas inundaron las redes sociales con videos que muestran el "vuelo" del peluquín hacia la tribuna, entre ovaciones y carcajadas de los espectadores.
De la tragedia del dopaje al "show" del postizo
La carrera de Miller ha sido una montaña rusa. En 2019, estuvo a punto de pelear contra Anthony Joshua en este mismo escenario, pero un positivo en un control antidopaje lo dejó afuera (su lugar lo ocupó Andy Ruiz, quien terminó haciendo historia). Esta era su gran revancha en el "Templo" de Nueva York.
Embed - Fabio Wardley has collected Jarrell Miller's hair at ringside
A pesar del incidente estético, el boxeador de 36 años mantuvo la compostura técnica. A partir del sexto round, dominó físicamente a Ibeh y demostró que, con o sin pelo, su récord de 27 victorias (22 por KO) no es casualidad.
El futuro de "Big Baby"
Tras este episodio que ya es carne de meme y probablemente figure en todos los resúmenes de fin de año, Miller planea volver a pelear en un mes. Con su carisma renovado y una visibilidad mediática que ni el mejor nocaut le hubiera dado, el estadounidense dejó en claro que en el boxeo —como en la vida— lo importante es cómo te levantás después de un golpe... o de perder el pelo.
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